Se deben cumplir las normas del hogar
Las normas no son algo que limite la libertad del ser humano, al revés, se trata de bases que favorecen la convivencia en común. En este sentido, cuando una persona vive sola, por ejemplo, tiene total libertad para hacer lo que quiere porque no molesta a nadie más ni tiene que adaptarse a los horarios de otra persona. Sin embargo, una familia es un equipo, una sociedad en pequeñito que debe de organizarse para funcionar de una forma adecuada en base a la felicidad. Una casa en la que los padres y los hijos no comparten tiempo en común se define por el desconocimiento mutuo y por la falta de interés. Por otra parte, también es síntoma de aburrimiento en tanto que la familia no se divierte haciendo planes en común.

Se deben cumplir las normas en el hogar. Para ello, el padre y la madre debe de pactar aquellos valores y puntos necesarios de la convivencia y de la educación de los niños. Está claro que para llegar a estos pactos será necesario negociar y también, ceder. Pues bien, los niños son expertos a la hora de observar la debilidad en los padres, por ello, es fundamental que nunca la madre o el padre se lleven la contraria mutuamente delante del niño.

Se trata de mostrar fortaleza y unidad. De lo contrario, el niño se aprovechará de esta vulnerabilidad para conseguir aquello que quiere y que le apetece. Las normas son positivas, por ello, los niños deben de tener claro cuáles son también dichas normas para poder comportarse de forma adecuada y asumir las consecuencias de sus actos en caso de que no lo hagan.

Es decir, en caso de que el niño no cumpla una de las normas de la casa, como por ejemplo, llegar a cierta hora, ordenar su habitación o respetar a los padres, entonces, también es necesario pensar en el castigo adecuado.