Ser el pequeño de la clase
Pablo nació el 5 de enero y Sergio el 29 de diciembre. El primero está a punto de cumplir cinco años y al segundo le quedan unos días para cumplir cuatro. Ambos están en la misma clase, pero la diferencia de edad se nota. Sergio es el más pequeño de la clase, quizás todavía es inmaduro, hay que esperar a que alcance el nivel medio de sus compañeros. Nacer en enero o en diciembre puede condicionar la evolución académica de un estudiante. A pesar de que las diferencias entre los más jóvenes y los mayores de la clase son mejores con el paso de los años, en algunos casos, pueden persistir hasta la educación secundaria.

En algunas escuelas, para evitar estos problemas, suelen agrupar a los estudiantes en el primer ciclo de infantil (0-3 años) según el trimestre de nacimiento. De ese modo en una misma clase hay niños sin grandes diferencias de edades que deben alcanzar las mismas competencias curriculares y para quienes se aplican idénticos criterios de evaluación. Según varios estudios, se ha llegado a demostrar que los alumnos más jóvenes de la clase obtienen peores resultados escolares y esta desventaja de madurez no desaparece en cursos superiores. Se registran diferencias notables entre los estudiantes nacidos en el primer trimestre y en el último.