Ser un buen padre
Ser un buen padre es sinónimo de cómo ser un ser humano responsable (lo que eras hasta ahora, pero con una nueva responsabilidad). Esta novedad se puede convertir en un viaje de auto-descubrimiento y en una de las mayores lecciones de tu vida. Tener un hijo te da la oportunidad de transmitir todo lo que hasta ahora has aprendido en la vida.

Hasta ahora siempre habías estado al otro lado, es decir, tú eras el hijo. Ahora es el momento de dar la vuelta a las cosas y convertirte en el padre. Debes “desaprender” muchas cosas y aprender otras nuevas. Debes saber identificar entre lo bueno y lo malo, pero recuerda que nadie es perfecto y que de los errores también se puede aprender. Algunos consejos que te pueden ayudar para ser un buen padre son:

- Amor Incondicional
Esto es lo mejor, ya que no se debe practicar ni estudiar; debe ser algo innato entre padres e hijos.

- Disfruta siendo padre
Debes sentirte genial contigo mismo. Tienes que ser un niño otra vez para conectar con tu hijo e intentar ver el mundo a través de sus ojos.

- Se responsable y comparte la responsabilidad
No huyas de tus responsabilidades. Recuerda que a partir de ahora una nueva vida también depende de ti.

- La mente del niño es como la arcilla
Es impresionante como pueden influir tus actos y acciones en tu hijo. Recuerda que el niño comienza pronto a tener su propia personalidad, así que intenta moldearle de la mejor manera posible sin intentar hacer “copias” de nadie. Tu hijo es una persona.

- Estar disponible para el niño
El trabajo no es ninguna excusa para que no estés con tu hijo. Recuerda que te necesita.