Síntomas de la tos ferina
La tos ferina es una infección bacteriana grave de los pulmones y del aparato respiratorio en general que se extiende fácilmente. Se puede reconocer rápidamente por sus síntomas claros: convulsiones, tos espasmódica y ruidos al coger aire. Su vacuna es la difteria-tétanos-tos ferina (DPT) y según el calendario de vacunación, el niño debe ser vacunado a las 6, 10 y 14 semana. Se volverá a vacunar de nuevo a los 18 meses.

En todo el mundo, hay entre 30 y 50 millones de casos de tos ferina y cerca de 300.000 muertes al año, a pesar del alto nivel de cobertura general de las vacunas. La mayoría de las muertes se producen en los niños más pequeños que no reciben la vacuna o no terminan correctamente el proceso de vacunación. Síntomas de la tos ferina:

• La enfermedad comienza con frío y una leve tos. Pero después los episodios de tos comienzan a repetirse de manera continuada.
• La tos continúa hasta que no quede aire en los pulmones.
• Después de esto, viene una profunda toma de aire que produce un fuerte sonido cuando el aire consigue pasar por la laringe.
• El niño finalmente expulsara flemas. Alguno de estos ataques puede continuar con vómitos.
• La temperatura del niño es probable que siga siendo normal.
• Los ataques de tos se pueden llegar a producir a lo largo del día hasta 40 veces. La enfermedad puede durar hasta ocho semanas.
• Debido a los esfuerzos al toser y al vomitar se pueden romper pequeños vasos sanguíneos en los ojos y en otras partes del cuerpo.