Subidas de acetona en los niños
La acetona puede formarse en la sangre cuando el organismo utiliza grasa en lugar de glucosa como fuente de energía, lo que indica que las células no tengan la insulina suficiente. Va siguiendo el curso corporal hasta llegar a la orina, y puede causar diversos problemas. Quien la padece, su aliento suele tener olor a la acetona, especialmente en el caso de los niños.

La causa más frecuente para su aparición son procesos como catarros, gastroenteritis o amigdalitis, y también puede darse por miedos, celos, disgustos o por alimentarse con excesivas grasas. Los niños suelen vomitar muchísimo cuando tienen acetona, incluso teniendo el estómago vacío. También produce dolor de cabeza, dolor de barriga y malestar general.

Qué hacer

Con en cualquier otra ocasión en la que el niño vomite mucho, hay que darle mucho líquido para evitar que se deshidrate. Si aún está en la etapa lactante, sigue con su alimentación habitual, y si es más mayor lo mejor será darle zumos dulces y un suero glucosado para que suban sus niveles de azúcar en sangre y dejen de sufrir la acetona. Estos sueros nunca gustan, pero hay que darlos en pequeñas cucharadas cada pocos minutos. No podrá tomar embutidos, nata, mantequilla, chocolate ni cualquier alimento que sea rico en grasas.

Subidas de acetona en los niños

Tratamiento

Aunque la acetona puede padecerse toda la vida, hay muchas cosas que se pueden hacer para que desaparezca y no cause molestias. Lo primordial es eliminar las grasas de la alimentación y aumentar la ingesta de zumos de frutas, refrescos azucarados y agua azucarada. Si la causa de la acetona es la diabetes, el médico deberá ponerle un tratamiento ya que la alimentación sana no será suficiente como para combatirla.