20 diciembre 2011 · Bebés · Salud

Las alergias en los bebés Las alergias en los bebés
Las alergias son reacciones del organismo a determinada sustancia que se respira, se come o se toca y que produce lo que se llama síntomas alérgicos. Hay muchas sustancias que pueden desencadenar diversos tipos de alergias en los bebés, con diferentes causas que las originan y que deben tratarse de diferente manera. Toma nota de las alergias más comunes en los bebés:

- Alergias respiratorias: Suelen ser las más frecuentes y están causadas por agentes alérgenos como el polen, el polvo, los ácaros, el moho y muchas otras sustancias que se pueden inhalar al respirar y provocar problemas respiratorios. También pueede haber diversos tipos de rintitis alérgica, como la que es causada por el polen o la de origen perenne. Otra de las respiratorias más comunes es el asma. Entre los síntomas más frecuentes están la congestión nasal, tos, estornudos frecuentes, enrojecimiento, ojos llorosos o picores.

leermore Las alergias en los bebés

2 agosto 2011 · Bebés · Salud

Bebés con alergia al polen Bebés con alergia al polen
Cada vez es más frecuente en bebés y niños de corta edad la alergia al polen, que llega a afectar ya a más o menos el 15% de los peques. Detectarla es muy sencillo ya que sus síntomas son muy comunes, como mucosidad, ojos irritados, estornudos, picor de nariz y tos que se convierte en fuerte por las noches. Si el bebé está al aire libre todos esos síntomas se multiplican. Además, si sus padres tienen también esta alergia deben ser mucho más cautos y estar pendientes por si el niño también la desarrolla ya que las probabilidades son más altas.

A continuación te daré unos cuantos consejos para tratar a niños con alergia al polen:

leermore Bebés con alergia al polen

9 junio 2010 · Salud

pruebas alérgicas Pruebas alérgicas
Hoy día, aproximadamente 20 de cada cien personas son alérgicas a algo en los países desarrollados. Las alergias más frecuentes en los niños son a ciertos alimentos, a los ácaros del polvo y al polen.

Las pruebas

Se pone en contacto el organismo o la sangre con una pequeña cantidad de alérgeno y se observa la reacción. La finalidad es provocar una reacción alérgica.

Existen dos formas de realizar las pruebas: o bien se pone en contacto el alérgeno con la piel del pequeño (prueba in vivo), o bien se pone en contacto éste con el suero extraído de la sangre del niño (pruebas in vitro). Las pruebas in vivo dan resultados más exactos y son las que se realizan habitualmente en los niños, pero cuando por algún motivo éstas no se pueden hacer, se realizan las pruebas in vitro.

Riesgos

Las pruebas de alergia son inofensivas para la mayoría de los niños, porque se usan unas cantidades muy pequeñas de alérgenos.

Pero en niños muy sensibles el contacto con el alérgeno puede provocar una reacción grave. Por eso estas pruebas deben hacerse en la consulta del alergólogo, quien está preparado para auxiliar al pequeño en caso de que surjan los problemas.

Los pinchazos

El alergólogo hace una incisión muy pequeña con una lanceta en la cara anterior del antebrazo del niño e introduce en ella una cantidad ínfima de alérgeno.

Si se sospecha que el pequeño es alérgico a varias sustancias, el médico hará varias incisiones (una para cada alérgeno) separadas entre sí. Estos cortes son tan superficiales y tan pequeños que no duelen ni sangran.

El niño espera unos 15 o 20 minutos y al cabo de ese tiempo el médico observa la reacción.
Si el pequeño es alérgico a una sustancia, en torno a la incisión donde se introdujo aparecerá un enrojecimiento (habón). Si el pequeño es alérgico a varias sustancias, tendrá varios habones.

Los habones pueden tener un tamaño de entre tres y diez milímetros de diámetro. Teniendo en cuenta el diámetro, el alergólogo clasifica al niño desde no alérgico (0), si no tiene reacción, hasta muy alérgico (++++) si ésta es importante.

29 marzo 2010 · Embarazo · Salud

fruta y embarazo Prevenir las alergias del bebé desde el embarazo
El riesgo de desarrollar alergias aumenta por motivos genéticos: cuando ninguno de los padres es alérgico, la probabilidad de que un niño lo sea es de un 15 %, pero esta probabilidad asciende a un 50 % si ambos progenitores lo son. Un estudio reciente ha confirmado que la dieta de la madre durante el embarazo puede prevenir alergias en el bebé.

Además, tener otras enfermedades alérgicas también influye; aproximadamente un 40 % de los niños con dermatitis atópica y un 5 % de los pequeños con asma tienen además alguna alergia alimentaria.

Ya es bastante conocido que la alimentado de la madre durante el embarazo influye decisivamente en la salud del bebé; pues bien, ahora, un estudio del equipo del doctor Dr. Yoshihiro Miyake de la Universidad japonesa de Fukoka asegura haber encontrado una estrecha relación entre la alimentación de la madre y las alergias del bebé.

Aseguran que comer gran cantidad de verduras y frutas durante el periodo de gestación reduce drásticamente la posibilidad de que el niño llegue a desarrollar determinadas alergias.

Concretamente, se ha estudiado la incidencia del eczema y del silbido de origen alérgico en el tórax de los bebés: las futuras mamás que consumieron más cantidad de vegetales amarillos, verdes o con betacaroteno durante el embarazo, demostraron ser menos propensas a tener un bebé con eczema. Por otro lado, se demostró que el consumo de niveles altos de vitamina E reducía las posibilidades de tener un bebé con sibilancias.

29 marzo 2010 · Salud

hierba Nueva vacuna para la alergia al polen
La mayoría de los menores de 8 años con alergia al polen de gramíneas padece rinoconjuntivitis que, si no se trata adecuadamente, puede acabar derivando en asma bronquial. La inmunoterapia puede evitar esta complicación.

Ya está disponible la primera vacuna sublingual en forma de liofilizado oral para aliviar en los pequeños a partir de 5 años la alergia al polen. Esta vacuna, Grazax, se presenta en comprimidos que se disuelven casi de inmediato dentro de la boca, y ha demostrado su eficacia en los casos de rinoconjuntivitis –con o sin asma leve o moderado- producidos por el polen de gramíneas. Su precio es de 106 euros pero, al estar financiada en parte por la Seguridad Social, los usuarios podrán adquirirla en la farmacia por 48 euros.

Gracias a su sencilla aplicación y a su favorable perfil de seguridad, los niños pueden recibir el tratamiento en su propio domicilio, lo cual es un gran avance. Este nuevo concepto de inmunoterapia supone un importante paso en el tratamiento de los niños alérgicos, ya que actúa directamente sobre el origen de la enfermedad, induciendo una respuesta inmune frente al alérgeno causante.

El tratamiento consiste en la toma de una pastilla diaria durante tres años, debe iniciarse al menos ocho semanas antes de la estación polínica de las gramíneas –lo ideal es entre marzo y abril- consiguiendo sólo en el primer año, reducir un 50 % la toma de medicamentos y un 30 % los síntomas, según los resultados de 12 ensayos sobre 2.400 pacientes de 11 países, entre ellos España.

27 marzo 2010 · Salud

bebes Cómo eliminar los ácaros del entorno del bebé
Los ácaros del polvo, aunque son invisibles para el ojo humano, son los principales responsables de las alergias en los bebés y niños pequeños. Conviven con nosotros en nuestras casas, nacen, anidan y proliferan en cojines, mantas, cortinas, alfombras… y especialmente en las camas y cunas, al ser estas frecuente depósito de minúsculos residuos de materias orgánicas. Aunque lavemos y sacudamos bien la ropa de cama de los pequeños y eliminemos la suciedad visible -pelos, por ejemplo- pueden quedar escamas de piel, de las que los parásitos se nutrirán.

Los ácaros prefieren vivir y reproducirse en ambientes cálidos y húmedos, por lo que tienen a multiplicarse especialmente en las estaciones de primavera y otoño, coincidiendo por eso en dichos meses del año con la mayor incidencia de las alergias en niños y mayores.

Los síntomas de un niño alérgico a los ácaros, en principio pueden asimilarse a los de cualquier otra alergia respiratoria: estornudos, nariz taponada… Si el niño sufriera además dermatitis atópica, podrían superponerse ambas patologís y podrían aparecer zonas de la piel enrojecidas o con heridas o pequeñas ampollas, ya que los ácaros intentarían colonizar las lesiones propias de la dermatitis.

¿Cómo podemos hacer desparecer a los ácaros del entorno de un niño alérgico?

    - Mantener las ventanas abiertas durante las limpiezas y ventilar la casa a diario
    - Intentar mantener una temperatura de 20ºC y una humedad no mayor al 40 %
    - Aspirar semanalmente el colchón de su cama o de su cuna
    - Utilizar fundas para los colchones y almohadas que puedan ser lavadas con frecuencia y que soporten temperaturas de unos 60º (a las que los ácaros mueren), e intentar que si el niño tiene juguetes de tela o de peluche estos puedan recibir el mismo tratamiento
    - Aplicar 2 o 3 veces por semana un spray acaricida, sin olvidar que los ácaros muertos pueden seguir provocando alergia, y que después de su uso es necesario aspirar la superficie sobre la que se ha utilizado

En resumen, una limpieza frecuente y cuidadosa disminuirá la concentración de ácaros en el ambiente doméstico, lo cual es beneficioso no sólo para los niños alérgicos sino para todos los habitantes de la vivienda.

5 octubre 2009 · Salud

guarde tres ninos1 Alergias y asma en la guardería
Contrariamente a lo que algunos estudios anteriores habían sugerido, los niños que comienzan la guardería a una edad temprana tienen los mismos riesgos de padecer alergias y asma a edades más adultas que el resto de niños que comienza más tarde. Esto es lo que ha confirmado un estudio que ha visto la luz estos días.

Para realizar este nuevo estudio, se contó con la ayuda de 3.643 niños que fueron investigados desde su nacimiento. Los investigadores encontraron, que los niños que ingresaron en la guardería antes de cumplir los dos años de edad, no fueron menos propensos a sufrir alergias o incluso asma que los niños que habían entrado con posterioridad a la misma guardería. Los resultados sugieren que la guardería tiene pocos efectos, a largo plazo, en la salud respiratoria de los niños.

Llevar al niño a la guardería a una edad temprana no debe ser visto como una manera de protegerlos de diferentes enfermedades respiratorias. El estudio, dirigido por el doctor Johan C. de Jongste, también explica que la “hipótesis de higiene” no se puede utilizar en estos casos. Esta es una teoría que asegura que el entorno libre de gérmenes (de la vida moderna) está contribuyendo a un aumento de las alergias y el asma.

Algunos investigadores especulan que la exposición a virus y otros gérmenes en la guardería, ayudan a “impulsar” el sistema inmunológico de los niños hacia la lucha contra las infecciones. Los hallazgos, el equipo de Jongste, sugieren que la guardería simplemente “desplaza la carga” de los síntomas respiratorios a una edad más temprana, sin compensación de los efectos protectores más adelante.