
El ser humano tiene una parte egoísta que debe controlar y limitar para no quedarse encerrado en su individualidad. Pues bien, los niños también tienen esta tendencia a quererlo todo para sí mismos. Por ello, merece la pena hablarles de los beneficios que produce compartir. Para ello, es mejor utilizar un tema que a ellos les atrae de verdad: por ejemplo, los juguetes. Cualquier niño disfruta con un regalo y lo pasa genial en el tiempo de ocio gracias a sus juguetes. ¿Qué beneficios produce compartirlos? En primer lugar, los juegos son mucho más divertidos cuando se tiene a otros amigos con los que poder pasar el rato. La diversión aumenta de forma directa y proporcional.
Pero además, también se le debe explicar al niño que cuando comparte sus juguetes está obrando correctamente, porque está haciendo un bien. Por tanto, se le debe premiar y reforzar en este gesto para que cada vez lo repita con más naturalidad. Existe otra razón por la que el niño debe dejar sus juguetes a sus hermanos, por ejemplo, y es que a él también le gusta que los demás le presten sus juguetes. En ese caso, se le puede decir, que si él se niega a compartir los juguetes, entonces, tampoco podrá esperar que los demás lo hagan. Para recibir, previamente, hay que dar.




























































