bebe atragantamiento El bebé no puede respirar
Si tu bebé no puede respirar es posible que se haya atragantado con algún alimento o juguete te se haya puesto en la boca. Primero pedir ayuda para trasladarle al hospital más cercano. Puedes solicitar un taxi urgente o una ambulancia Mientras tanto lo que debes hacer es lo siguiente:

- Inclina al bebé con la cabeza abajo en un ángulo de unos 45 grados, apoyado en el antebrazo y sujetándolo por la barbilla, procura que su cabeza quede más baja que el tronco pero no flexionada, y en esta posición, dale unos golpes entre la paletilla de la espalda con la parte de la mano más próxima a la muñeca.

- Si con estos movimientos no consigue expulsar lo que le ha atragantado, dale la vuelta para que quede con igual inclinación, pero boca arriba y con la cabeza de lado, y entonces presiónale unas veces en el centro del pecho, un poco por debajo del nivel de los pezones, con los dedos medio y anular. Con esos empujones intentaremos que el aire ascienda por la tráquea y despeje las vías respiratorias.

- Si continúa la obstrucción, ábrele la boca poniendo el dedo de una mano sobre su lengua y los otros dedos bajo la mandíbula para tratar de ver y sacar lo que le asfixia usando un dedo como gancho. Ahora bien, no se debe intentar extraer nada que esté tan profundo que el dedo no pueda pasar por debajo.

Finalmente, intentar la respiración artificial (asistida) para le llegue aire a los pulmones y luego repite los golpes en la espalda y las compresiones en el pecho.

maniobra heimlich Cómo actuar en caso de atragantamiento
En países como Estados Unidos el atragantamiento es la principal causa de accidente y muerte accidental, en la mayoría de los casos se produce con un alimento. Por eso hay que tener mucho cuidado con lo que nos llevamos a la boca y procurar masticarlo bien para que al tragar no tengamos problemas. Las comidas más peligrosas son las salchichas, las palomitas de maíz, los caramelos o las uvas. El hecho de que sean alimentos que no se deshagan fácilmente con la saliva debido a su grosor, su forma y su superficie.

En el caso de los bebés, se recomienda adaptar la comida, cortar en trozos más pequeños o incluso aplastar los alimentos potencialmente peligrosos. Nunca le des a un bebé alimentos que no sabes si podrá masticar con facilidad. Ante la duda, es mejor prepararle otra cosa. Nunca dejes que tu hijo coma mientras corre, juega o está tumbado. Es importante extremar todas estas precauciones con los niños menores de 4 años.

En caso de atragantamiento o asfixia no hay que perder la calma, pero deberás ayudar a expulsar de las vías respiratorias cualquier cosa que le pueda haber obstruido, para ello deberás efectuar con el puño una serie de compresiones rápidas en el centro del abdomen, justo por debajo de las costillas, esa técnica se conoce como maniobra de Heimlich ha permitido salvar muchas vidas. Sin embargo, para bebés menores de un año se efectúa de otra forma.

Si el bebé es capaz de respirar es conveniente empezar por los clásicos golpecitos en la espalda y dejarle toser para que trate de resolver por sí mismo el atragantamiento. No intentar extraer el objeto con los dedos. Si el atragantamiento no se resuelve en pocos minutos o la tos se empieza a debilitar, llevarle al hospital rápidamente de urgencias.

s2 Cómo actuar en caso de asfixia
Los bebés y niños pequeños, se llevan constantemente a la boca distintos objetos como juguetes, mordedores o incluso sus propias manos.

El problema aparece cuando por despiste de los padres o familiares, o por descuidos de dejar objetos peligrosos a su alcance, éstos terminen provocando una asfixia al niño.
También puede producirse por trozos de comida poco masticados o muy grandes.

Generalmente suelen ser pequeños objetos y por ello acaban pasando fácilmente a la tráquea del niño, con los graves peligros que ello conlleva.

Dicha obstrucción puede ser:
- completa, en cuyo caso no entra ni sale aire.
- incompleta o parcial. El paso de aire aún existe, aunque en muy pequeña cantidad.
Si la obstrucción es incompleta y el niño es capaz de toser, le animaremos a que lo haga.
Si es completa no va a poder inspirar el aire suficiente como para toser.

En este caso le practicaremos la Maniobra de Heimlich, que consiste en provocarle un brusco aumento de la presión dentro del tórax para que pueda expulsar el cuerpo extraño. La realizaremos así:

Si está consciente, nos situaremos detrás colocando el puño en la boca de su estómago y sujetándolo con la otra mano, comprimiremos bruscamente hacia arriba y hacia nosotros, tratando de aumentar la presión en los pulmones. Repetiremos la maniobra 5 ó 6 veces hasta que veamos como expulsa el objeto.

Si está inconsciente realizaremos la misma maniobra con el niño en el suelo.
Si se trata de un bebé menor de un año, lo colocaremos sobre nuestras piernas boca abajo sujetandolo con nuestro antebrazo, y le daremos 5 golpes en la espalda, con el extremo de la palma de la mano.
Si no respira, tendremos que reanimarlo realizandole masajes cardiacos.

Una vez expulsado el objeto causante de la asfixia, se debe mantener al pequeño tranquilo y trasladarlo al hospital o centro de salud más cercano para que lo examine el pediatra, dadas las complicaciones que pueden surgir del incidente y/o de las medidas de primeros auxilios que se tomen.