22 diciembre 2009 · Salud

oido infant Mi hijo tiene otitis
La otitis es una inflamación de alguna parte del oído.
Los bebés que sufren de otitis pueden demostrar dolor más o menos intenso. Por lo general estarán inquietos e irritables.

La causa puede ser que quede agua del baño dentro del conducto del oído e irrite la piel. O que se infecte la raíz de uno de los pelillos de la piel de esa zona. También puede deberse a un resfriado.

Puede haber más o menos fiebre. En general poca al principio y más si hay infección verdadera o se complica.
En los casos más graves puede perforarse el tímpano y salir líquido o pus del interior.

Es fundamental llevar a cabo una correcta higiene de los oídos, donde no es precisa una limpieza muy profunda.
Basta con pasar el pico de una toalla o de una gasa humedecida por el pabellón auditivo, sin frotar y sin olvidar la parte de los pliegues detrás de las orejas.

Nunca introduzcas los bastoncillos en el oído, con ello empujarás la cera hacia dentro y podrás lesionar el tímpano. La cera va saliendo por sí sola, no se debe intentar sacar con nada. La higiene con suero debe realizarse ocasionalmente, no a diario.

Podrás aliviar el dolor con paños calientes y algún analgésico como el paracetamol.
No debes poner gotas en el interior del oído sin consultar antes a su pediatra. El tímpano es impermeable y no harán mucho efecto. Y pueden impedir la correcta visión del tímpano, por parte del médico.

El 80% de las otitis se resuelven sin necesidad de administrar antibióticos.
Si persiste el dolor, o aparece fiebre, se debe consultar al pediatra, quien, después de valorar el aspecto general del niño y mirar el interior del conducto auditivo externo, les indicará si hace falta otra medicación.

20 diciembre 2009 · Bebés

medibottle Medicar fácilmente a tu bebé
El que un bebé enferme, puede ser la situación más temida para sus papás, que sufren por verlo decaído y por el hecho de tener que medicarlo, ya que se puede convertir en una ardua tarea para ellos, y en una experiencia desagradable para el niño.

Para estos casos, existe en el mercado el biberón dosificador de medicamentos: Medibottle, con jeringuilla incorporada que permite añadir la dosis indicada del jarabe en un poquito de leche para que el bebé se tome toda la medicación sin crearle ningún trauma y fácilmente.
Además así nos aseguraremos de que la dosis administrada es la justa y necesaria gracias a su jeringuilla.

Mediante este sistema, el bebé no percibe el desagradable sabor del medicamento porque éste se dispensa junto a la leche o el zumo de frutas.Tiene una capacidad de 100 ml y acepta dispensadores de 3 y 5 ml.

En cada sorbo el bebé ingiere inmediatamente el medicamento y éste es acompañado por la leche o líquido favorito. La medicina pasará al contenido del biberón cuando nosotros presionemos el émbolo del dispensado y después podrá continuar tomando su leche.
El medicamento pasa desapercibido para el bebé y éste sólo detecta el sabor de la leche o bebida.

Parece más fácil pensar que para eso incorporas la dosis en el biberón y listo, pero eso sólo funciona en los bebés que se terminan su biberón; de lo contario no podremos saber qué dosis se ha llegado a tomar.

Su precio es alrededor de 10 euros y se puede lavar fácilmente desmontándolo e introduciéndolo en el lavavajillas e incluso esterilizarlo si fuera necesario.