
Los niños al estar en grupo se vuelven muy competitivos, es decir, quieren ser los mejores. Y en muchas ocasiones, ellos asocian la idea de ser mejor con tener más. Por ello, es habitual ver a los niños presumiendo por llevar ropa de marca ante otro niño que no la lleva, puede que los peques lleguen el lunes a clase, contando todos los detalles de los fantásticos planes que han hecho el fin de semana, o incluso, a lo mejor, pueden presumir por la casa que tienen y la habitación tan grande en la que duermen.
La competencia forma parte de la naturaleza humana en cierto modo, sin embargo, conviene poner límites a este espíritu competitivo de los niños. Por ello, algunos expertos explican el efecto positivo que tiene el hecho de ir vestido con uniforme al colegio privado, ya que de este modo, se evitan las diferencias y los niños se igualan. Otros expertos, por el contrario, aseguran que es bueno que los niños puedan mostrar su propia personalidad a través de su modo de vestir y su estilo propio.




























































