
La vida no se mide por la cantidad de tiempo sino por la calidad del mismo. Es decir, en la medida en que un niño tiene una buena calidad de vida, entonces, también suma felicidad y bienestar en el día a día. Para una infancia plenamente feliz, el niño debe de tener todas sus necesidades básicas cubiertas. Es decir, necesita tener un hogar, ropa y alimento.
En relación con la alimentación, se debe optar por una dieta saludable ya que el exceso de peso se está convirtiendo en un problema de salud a nivel social. Además, también se debe realizar deporte y ejercicio físico gracias al cual, el niño se siente mucho mejor físicamente pero también, anímicamente. Experimenta ilusión, alegría, felicidad y bienestar.




























































