
Todos los pediatras están de acuerdo en que la leche materna es la mejor alimentación para un recién nacido, ya que aporta todos los nutrientes esenciales para su desarrollo durante los primeros meses de vida. Sin embargo, no todas las madres tienen la suerte de poder aportar lo mejor a sus hijos recién nacidos, para esos casos otra de las posibles soluciones pasa por recurrir a los bancos de leche materna, una alternativa creciente en muchos países y regulada por el entorno sanitario. Es importante no usar leche materna sin controlar debido a los riesgos de desarrollar algunas enfermedades fruto de la contaminación con bacterias, fármacos o sustancias químicas potencialmente peligrosas.
La opción de recurrir a la leche materna donada es frecuente, pero la actual red de bancos no alcanza para cubrir toda la demanda. Esta situación ha propiciado el aumento de foros y páginas web especializadas que permiten poner en contacto a mujeres que están dispuestas a donar leche con quienes la necesitan, que son muchas. También por las redes sociales se buscan donantes de leche materna. Pero al no pasar controles, pueden existir riesgos que no conviene correr.



























































