Consecuencias de la falta de paciencia
La paciencia es una virtud muy importante en la educación ya que ser paciente implica aprender a respetar los tiempos de cada persona, comprendiendo que los niños también tienen su ritmo. Existen algunos enemigos de la paciencia: por ejemplo, el cansancio psicológico y físico, el miedo al fracaso producido por unas altas expectativas en la maternidad, las dificultades de la conciliación laboral… Sin embargo, conviene reflexionar sobre cuáles son las consecuencias de la falta de paciencia y cómo influyen en la vida familiar.
Seguir leyendo

Consejos para no perder la paciencia con los hijos
La paciencia es una virtud que como tal, también tiene su límite y por supuesto se agota. Sin embargo, a la hora de formar una familia, también conviene tener una idea adecuada de lo que supone tener un hijo. En el momento en que un bebé llega a tu vida, tú pasas a un segundo plano porque a partir de ese instante, lo que de verdad es prioritario es su bienestar y su cuidado. Pero además, conforme los niños crecen, también es normal que se comporten como niños, es decir, que jueguen, que sean traviesos, y que tengan tal energía que puedan llegar a agotar a cualquier adulto. ¿Cómo no perder la paciencia con los hijos?
Seguir leyendo

Qué hacer cuando se agota tu paciencia
¿Qué hacer cuando se agota tu paciencia? Los niños no tienen la misma energía que un adulto, tienen mucha más, por ello, es normal que puedan llegar a agotar a sus padres física y emocionalmente, en ciertos momentos. Por ello, eres tú quien tienes que aprender a conocerte bien para saber dónde está tu límite. Lo ideal es que no esperes hasta llegar a dicho límite sino que sepas tomar una distancia antes para desconectar y reponer energías. Es decir, si empiezas a estar saturado por una situación con tus hijos, entonces, delega.
Seguir leyendo

Claves para superar la impaciencia de la rutina diaria
La impaciencia muestra en cierto modo, la prisa porque las cosas sean de una forma determinada. Y la verdad es que los niños, viven ajenos a las leyes del tiempo, por ello, tienen su propio ritmo. Por ejemplo, a un peque no le ayuda en nada empezar el día por la mañana con prisa y es que, además, el modo en que empezamos el día puede determinarnos toda la jornada.

¿El carácter es algo estático o se puede perfeccionar algunos hábitos? La realidad es que sí, es decir, en base a la superación personal puedes mejorar tus defectos y potenciar tus virtudes. Dentro de los defectos que definen a algunas personas está la impaciencia con la que viven los hechos cotidianos de la rutina del hogar.
Seguir leyendo

La paciencia tiene un límite
La paciencia es una virtud humana pero teniendo en cuenta que cualquier ser humano es imperfecto y limitado es lógico que cualquier madre y padre experimente en su día a día cierto nivel de cansancio ante los cambios de humor de los niños que en cuestión de un minuto pueden pasar de la alegría al llanto. El mundo de los adultos, a veces, tiene poco o nada que ver con el de los niños. Sus motivaciones y aspiraciones son diferentes.

La paciencia tiene un límite, por ello, en la educación existen momentos de todo tipo. Es decir, el castigo tiene una función correctora que ayuda a los niños a darse cuenta de que tal vez, no se han comportado de la forma correcta. Del mismo modo, los peques también deben tener siempre claro que la autoridad es el padre y la madre. Es decir, que debe obedecerles y no hablarles nunca de malas maneras.
Seguir leyendo

Cómo alimentar la paciencia con los niños
Está claro que el mundo infantil a veces tiene muy poco que ver con el modo de ver la vida de un adulto. Sin embargo, lo cierto es que los adultos deberíamos aprender mucho de los niños en cuestiones tan importantes como aprender a vivir el presente. La verdad es que los más pequeños de la casa se centran en el ahora como su única forma de ser felices.

La paciencia es más que necesaria con los niños como bien descubre una pareja que tiene hijos. O también aquellos profesionales de la enseñanza, es decir, profesores que cada día trabajan en un colegio impartiendo clases de determinada materia. La paciencia es una virtud fundada en la perseverancia, en la capacidad de esperar y de dar tiempo al otro. Se opone como su propio nombre indica a la impaciencia, es decir, a la prisa.
Seguir leyendo