dolor pezon Cómo remediar el dolor del pezón
Cuando el bebé no se encuentra ubicado y prendido al pecho de forma adecuada, o cuando no succiona de un modo correcto, la madre puede experimentar dolor en los pezones. Si la lactancia ha transcurrido previamente sin dolor alguno, cualquier dolor repentino e inexplicable puede deberse a una infección, aunque también puede producirse por otras causas.

Entra dentro de la normalidad sentir un discreto dolor en los pezones al comenzar las tomas. Sin embargo, si el dolor cobra matices intensos y se prolonga más allá de los 15 primeros días, has de recurrir al especialista.

Una cuestión que puede ser perjudicial consiste en lavar el pecho antes de cada toma. Tanto el jabón como el alcohol irritan y resecan el pezón. Así que recuerda que es suficiente con la higiene personal diaria.

A continuación te indicamos unas normas básicas de tratamiento indicadas para las dolencias del pezón:

1. Antes y mientras des el pecho, respira profundamente y utiliza técnicas de relajación.

2. Limita el tiempo de dar el pecho en el pezón afectado.

3. Primero, da el pecho del lado menos afectado.

4. Mientras das el pecho, hazte masajes en tus senos ya que se pretende estimular que la leche fluya.

5. Te aconsejamos el uso de sujetadores forrados o acolchados no plásticos. Han de ser firmes pero que no aprieten.

6. Los protectores de senos que uses deben incluir orificios de ventilación. Se trata de que el aire circule, evitando el ablandamiento de la piel y las rozaduras con el tejido del sujetador.

7. Usa un poco de lanolina pura en tus pezones en caso de que estén resecos o agrietados.

8. Intenta de extraer algo de leche, si tus senos están congestionados. Los senos congestionados hacen difícil que el bebé se agarre al seno.

baby nursing Cuidar los pezones agrietados
Las mamás, sobre todo las primerizas suelen tener problemas a la hora de alimentar a sus hijos con sus senos. Uno de los escollos más comunes es el agrietamiento de los pezones.

Esta dolencia surge si no se coloca correctamente al bebé al lactar o el no se agarra bien a su seno, lo que puede acabar con los pezones agrietados, inflamados y doloridos. La causa más frecuente sin embargo, es una mala posición o el agarre incorrecto que le permite al bebé que muerda o lesione los mismos.

Ve cambiando al bebé de posiciones entre toma y toma y limita el tiempo de succión. En los climas húmedos lo mejor para los pezones agrietados es la luz del sol y no pongas en tus senos paños que contengan plástico o forros que mantengan la humedad.

Es importante conocer cómo aliviarlos, y para ello es adecuada la leche de las madres. El líquido posee propiedades cicatrizantes para estos casos, así que aplicaremos un poco en la zona.
Mantén bien limpios los pezones, lo que se consigue sólo con agua y dejando que se sequen al aire –si se puede al sol, mucho mejor.

Otro método para aliviar el dolor y las pequeñas heridas es utilizar algún tipo de protección que impida los roces con la ropa.

Entre los fármacos usados para el tratamiento es la crema de caléndula: mantiene los pezones lubricados y, como es natural y no contiene aditivos artificiales, podemos dejarla aunque nuestro bebé vaya a alimentarse inmediatamente.
Las cremas hechas a base de caléndula tienen propiedades astringentes, fungicidas, antisépticas, cicatrizantes y anti-inflamatorias.

Si no se curan naturalmente, hay que consultar al doctor: si se agrava el cuadro, todo puede desembocar en una inhibición del reflejo de eyección, una retención láctea o incluso mastitis, las cuales nos pueden llevar a interrumpir la lactancia.