El síndrome de la madre maliciosa
Podría parecer que el papel de la madrastra está destinado únicamente a los cuentos, en donde Blancanieves, por ejemplo, tuvo que hacer frente a una madrastra despiadada y sin corazón. Sin embargo, en la vida real, los expertos también hablan de la posibilidad de sufrir el síndrome de la madre maliciosa. Un síndrome que suele ir asociado a la separación de pareja en donde las madres, utilizan a los niños como una moneda de cambio para hacer frente a sus parejas. Son mujeres despiadadas que no tienen piedad a la hora de utilizar el chantaje emocional, la manipulación y el control para someter a los niños e interferir de una forma negativa en la relación del padre con sus hijos.

El síndrome de la madre maliciosa

Cómo luchar contra el cáncer infantil
Ayer se celebró el Día Mundial de los Niños Enfermos de Cáncer. Una fecha que sirve como punto de reflexión sobre una enfermedad difícil que poco a poco, abre su marco a la esperanza. Y es que, más allá de la tristeza de saber que el cáncer es una enfermedad que también afecta a la infancia, el punto positivo es que existe un porcentaje de curación del 80 por ciento de los casos.

¿Cómo se puede luchar contra el cáncer infantil? En primer lugar, es fundamental que se destinen más fondos para poder investigar sobre esta cuestión. Y es que, gracias al avance de la medicina se han dado pasos de gigante en la lucha contra el cáncer en las últimas décadas.

Cómo luchar contra el cáncer infantil

La tristeza de los padres afecta a los hijos
Los niños ven en sus padres a un referente y un refugio de seguridad. Es posible que, a veces, los niños sufran incluso pensando en qué sería de ellos si un día, los padres mueren. Se trata de un miedo frecuente a cierta edad. Por ello, el estado de ánimo de los padres también puede preocupar a los niños. Ya que la tristeza, en parte, se contagia. Y ningún niño quiere ver sufrir a sus padres. Por ello, en caso de que estés pasando un momento de dificultad tendrás que hacer un gran esfuerzo por no mostrar tus verdaderos sentimientos delante de los niños y así, evitar que ellos puedan dar vueltas a la cabeza en relación con este asunto.

Se debe intentar no mostrar una especial gravedad en caso de que una situación emocional dura se prolongue a lo largo del tiempo. Pero por supuesto, también existe una opción recomendada por algunos expertos que es la de explicar al niño qué está sucediendo. En ese caso, la información debe adaptarse a la edad del pequeño. Y este paso, puede ser fundamental, por ejemplo, en caso de que uno de los padres afronte una enfermedad o también, en caso de que haya muerto un miembro de la familia.

La tristeza de los padres afecta a los hijos

Dejar de sufrir en la infancia
Se asocia siempre en apariencia la niñez con la alegría, la felicidad, la emoción y la esperanza, tal vez por ello, los niños tienen todavía más dificultades a la hora de mostrar su dolor por una situación determinada. Y es que, no siempre el dolor responde a una cuestión lógica. Así queda de manifiesto en el caso de algunos tipos de depresión que no están basados en un hecho externo. Y sí, los niños también se sienten afectados por la depresión, la tristeza o la falta de ilusión por las cosas propias de su edad.

Este es uno de los síntomas de que algo no va bien en el mundo emocional del niño: no tiene prácticamente amigos, no tiene ganas de hacer planes sociales, prefiere quedarse en casa jugando o haciendo planes con la familia, se siente diferente a los demás hasta el punto de que puede tener miedo de la gente… Un niño que está bien y que es alegre prefiere jugar con amigos en el parque, hacer planes diferentes, pasarlo bien con los demás… Por ello, el sufrimiento infantil es una realidad que conviene atender y escuchar.

Dejar de sufrir en la infancia

Los bebés perciben la tristeza
Las emociones constituyen una realidad del ser humano muy importante en orden a la felicidad, por ello, un niño que crezca en un hogar feliz se sentirá afortunado de poder crecer en un entorno en donde existen emociones tan saludables como la alegría, la ilusión, la esperanza y el amor. Pues bien, dentro de las emociones desagradables tenemos algunas como: la tristeza, la ira, la rabia, el rencor, el odio, la desesperación… Todas ellas se encuentran en la línea de una causa que ha producido daño en el corazón.

Pues bien, un estudio elaborado de forma reciente por King College de Londres muestra que los bebés son capaces de percibir la tristeza de sus padres. El estudio se ha llevado a cabo de la siguiente forma. Se ha analizado durante más de tres meses mediante resonancia magnética el cerebro de un grupo de bebés. El objetivo era comprobar cómo reacciona el cerebro del niño ante diferentes sonidos, algunos ambientales y otros humanos.

Los bebés perciben la tristeza