
La timidez produce diferentes consecuencias, entre ellas, tiene efectos a nivel social. Especialmente, cuando el niño no se esfuerza por hacerle frente. Por ejemplo, la timidez lleva a que muchos niños no tomen la iniciativa en los juegos o en los planes sociales, también, pueden evitar los planes de grupo para evitar la tensión inicial que supone hacer frente a las propias barreras emocionales. La timidez, en algunos casos, impide aprovechar oportunidades para hacer cosas nuevas. No se trata de algo dramático sino de entender que cada persona tiene su tiempo, su ritmo y su momento. Es decir, cada niño debe evolucionar en base a su proceso.


Un niño tímido que se asoma por detrás de la falda de su madre puede ser encantador. La timidez es común en torno a los 2 años de edad. La mayoría de los niños comienzan a perderla a partir de los 3 pero, algunos no consiguen perder esa timidez que puede llegar a convertirse en un problema para toda su vida.
Los niños tímidos pueden interactuar igual que los demás, pero dudan en hacerlo por miedo a que no les va a salir bien. Tienen nervios y se sienten inseguros con la gente desconocida y en situaciones nuevas. Pueden ruborizarse fácilmente, tener problemas al hablar, estar temblorosos e incluso evitar el contacto visual. ¿Por qué es la timidez considerada como un problema? Esta, les puede causar una serie de problemas:
• Tener problemas para hacer amigos y sentirse solo
• Baja autoestima y falta de confianza en sí mismo
• Parecer distante para el resto de sus compañeros y, por lo tanto, no caer nada bien
• Dificultades para expresar sus emociones
• Tener problemas en la escuela porque tiene miedo de preguntar en clase
La timidez puede formar parte de un niño por diferentes motivos:
• Herencia. La timidez puede formar parte de muchas familias pero, en realidad, los expertos no saben asegurar si es algo genético o no.
• Excesivas críticas o intimidaciones. Esto puede socavar la autoestima.
• Estar sobreprotegido. Un niño que no tiene la oportunidad de tomar decisiones puede llegar a ser inseguros y carecer de autoconfianza.
• Temperamento. Algunos niños parece que nacen siendo tímidos.





















































