
En el mercado podemos encontrar una enorme variedad de chupetes que se diferencian por sus formas, colores, materiales y flexibilidad. Ante todas esas características, es importante que sepamos elegir el mejor chupete para nuestro bebé.

Chupete clásico: con la tetina de látex redondeada. Puede disponer de capuchón y se presentan tamaños desde bebés prematuros hasta los tres años.

Chupete anatómico: la tetina es anatómica, lo que es una gran ventaja porque se adapta a la forma del paladar del bebé. Este tipo de chupete se presenta para edades de 1 a 3 años.

Chupete de goma: está completamente fabricado con caucho natural. La tetina puede ser redonda, anatómica o simétrica.

Chupete de silicona: está formado por una sola pieza y se diferencia del resto por ser sumamente flexible y suave. También puede tener tetina anatómica, redonda o simétrica.

Chupete cristal: como es totalmente transparente permite ver la boca del bebé a través del anillo. Este modelo es algo más reducido en tamaño que el resto de chupetes.

Chupete luminoso: posee un anillo luminiscente que permite verlo en la oscuridad y además sirve como distracción al bebé, después de 1 hora se apagada la luz automáticamente. Puede tener tetina de silicona redonda o simétrica.

Chupete ventilado: se recomienda cuando el bebé tiene irritada la zona de la boca porque cuenta con numerosos orificios en el anillo que permiten una mayor ventilación.

Chupete termómetro: permite detectar la temperatura corporal del bebé para saber si está enfermo o tiene fiebre.
Recuerda que las normas exigen que la tetina no supere los 30 mm de largo desde la base. Evita que tu bebé utilice el chupete superados los 18 meses para que no le produzca alteraciones dentarias. Cuida que el chupete siempre esté en correctas condiciones de higiene. Compra el chupete siempre en establecimientos especializados en productos infantiles.


























































