Trastornos del sueño en el embarazo
Casi todas las mujeres embarazadas sufren de trastornos de sueño en el tercer trimestre de gestación. Esta manifestación va desde insomnio, la dificultad para encontrar una buena posición y hasta la incapacidad de obtener un buen descanso.

Se suele dormir durante periodos cortos de tiempo. Se tarda en conciliar el sueño o se produce un despertar muy temprano con la sensación de no haber dormido y de sentirse tan cansada como al acostarse.

Las causas de estos trastornos son variadas:

– El incremento del volumen abdominal limita los movimientos en la cama.
– Los movimientos fetales se sienten con mayor intensidad.
– Los calambres en las piernas y los dolores en la espalda frecuentes en las últimas semanas de embarazo persisten durante la noche.
– La presión abdominal sobre la vejiga obliga a orinar con frecuencia.
En fin, todo un cúmulo de factores que impiden el adecuado descanso nocturno.

Una de las posiciones para dormir más recomendadas por los especialistas es la de descansar sobre el costado izquierdo. Es debido a que el hígado se encuentra en el lado derecho del abdomen y si se duerme sobre el lado izquierdo, se evitará que el útero se apoye en este órgano.

Además, porque los grandes vasos están al lado derecho de la columna y se comprimen menos evitando los edemas.
También favorece la llegada de sangre a la placenta, aportando mayores cantidades de oxígeno y nutrientes para el bebé y ayuda a reducir la hinchazón en los pies de la madre.

Para ayudarte a conseguir una postura más cómoda, existen almohadones especiales en forma de triángulo, ideales para apoyar el vientre mientras duermes. Hacia el final del embarazo, cuando la cabeza del bebé está ubicada entre los huesos de la pelvis, es de mucha utilidad el uso de una almohada entre los muslos.