Trastornos en la alimentación infantil
En Pequebebés hemos hablado en varias ocasiones de lo importante que es la alimentación en cualquier momento de tu vida pero muy especialmente durante el embarazo y la infancia. Desde que los niños nacen hay que procurar que tengan hábitos saludables para que puedan crecer correctamente y sin ninguna carencia. De todas formas, hay veces en las que es difícil controlar su alimentación ya que pueden tener una visión de la misma o de su cuerpo totalmente diferente a la que tienen sus padres.

Eso suele derivar en trastornos alimenticios que hay que tratar cuanto antes para que no se conviertan en un problema mayor. Los principales suelen ser la anorexia o la bulimia, términos que no indican nada bueno pero que por desgracia son habituales en muchos niños y niñas, especialmente cuando llegan a la adolescencia y comienzan a preocuparse por su cuerpo, su peso y sus formas.

Estos trastornos pueden venir no solo por querer tener un cuerpo más bonito sino también por sufrir estrés, tener ansiedad, la autoestima baja y hasta una predisposición genética porque alguno de sus padres o familiares directos lo ha sufrido con anterioridad. En cuanto detectes el problema tienes que hablar con el pequeño, mostrarle lo importante que es la alimentación y las cosas negativas que pueden llegar si esos trastornos siguen adelante y no les pone remedio.

Bulimia infantil

La bulimia es uno de los principales trastornos infantiles, y suele darse especialmente en menores de entre 11 y 13 años, y mucho más en niñas que en niños. Los expertos dicen que hay muchos síntomas asociados a esta enfermedad, a los cuales hay que prestar mucha atención para poder detectarlos a tiempo y comenzar un tratamiento. Estos son principalmente autocrítica, miedo a engordar, ansiedad o perfeccionismo, además de no aceptarse nunca físicamente por mucho que estén estupendas. Además, tienen también que entender que no todo en la vida es tener un cuerpo perfecto, aunque con una alimentación equilibrada y una vida sana es fácil conseguirlo.

En cuanto detectes que tu niño o niña tiene un interés desmedido por bajar de peso, por hacer más horas de ejercicio físico de lo normal o que muestra insatisfacción por su cuerpo, es el momento de actuar. Suelen darse conductas como que rechaza comer postres o pan, que no quiere terminar el plato o que curiosamente siempre va al cuarto de baño cuando termina de comer (y no únicamente para lavarse los dientes). Todo eso desencadena también en cambios de humor importantes ya que su organismo se vuelve inestable. Habla con un especialista para saber cómo tratar el problema y ponerle remedio cuanto antes.