Ventajas de que los bebés caminen descalzos
Existe una rutina saludable: caminar descalzo por casa. Evidentemente, no se trata de hacerlo durante todo el tiempo sino en algunos espacios diarios. Esta rutina es saludable para los niños. Los pies se mueven con mayor libertad, en un claro contraste con el uso del calzado de invierno. Esta libertad de movimiento de dedos y pies, además de los estímulos que recibe el niño al caminar, favorecen la circulación sanguínea.

Además, al caminar descalzos los niños también experimentan el tacto con la superficie que les rodea. Caminar descalzo también es una rutina aconsejada para prevenir los pies planos. La formación del arco plantar se completa en torno a los cuatro años.

Ventajas de andar descalzo por casa

Durante el invierno, es recomendable elegir una superficie cálida, por ejemplo, sobre la alfombra del salón. Además, no temas por un posible resfriado porque el niño también puede llevar los pies cubiertos con unos calcetines que ofrecen un buen abrigo.

Caminar descalzo también mejora el sentido del equilibrio. Aporta una agradable sensación de bienestar. A través del hábito de caminar descalzo por casa, el bebé también mejora su higiene postural al mantener una mejor posición al caminar.

Pero además, esta rutina también es saludable para prevenir la sudoración y los malos olores que están más asociados al uso del calzado. Cuando tu bebé camina descalzo por casa, esta rutina también fortalece sus tobillos.

Ventajas de que los bebés caminen descalzos

Otras ventajas saludables de esta rutina

Es muy posible que observes cómo el niño se quita los zapatos por sí mismo. Lo hace por la pura inercia de la comodidad que experimenta en sus movimientos. La estimulación de esta parte del cuerpo también fomenta la inteligencia. El uso del zapato tiene una mayor función de protección al caminar en la calle. Sin embargo, el contexto del hogar es diferente.