
Con las debidas precauciones, la mayoría de las mujeres embarazadas puede realizar viajes con tranquilidad. Si el embarazo no presenta ninguna complicación, la mejor época para viajar es entre las 14 y 28 semanas de gestación. Vayas donde vayas realiza un buen “estudio médico” de la zona. No nos referimos sólo a enfermedades en la zona, sino a que lleves una buena guía de hospitales y servicios médicos que haya por la zona.
Nunca sabes cuándo puedes sufrir una emergencia. Es aconsejable que también lleves tu historial médico para que los médicos que te atiendan en caso de necesidad tengan todos los datos posibles. De todas formas consulta con tu médico antes de realizar cualquier viaje. Asegúrese de que tienes un seguro de viaje que te cubra todo por si hubiera cualquier eventualidad.
Habla con los del seguro para explicar que estás embarazada y así saber si tienes que contratar algún tipo de cobertura adicional para ir más segura. Debes considerar la posibilidad de ponerte de parto en cualquier sitio: atención médica, traslados desde el lugar del viaje hacia tu residencia, etc. Muchas mujeres prefieren no viajar en sus primeras 12 semanas de gestación debido a las náuseas y el agotamiento que experimentan durante esta primera etapa del embarazo.
Los primeros tres meses son una época delicada debido a los riesgos de sufrir un embarazo ectópico o un aborto involuntario. Pero si te encuentras bien y lo hablas con tu médico, entonces no hay razón por la cual no puedas realizar un viaje. Después de la semana 28, el principal factor que se debe valorar, aparte del tema de la comodidad, es el de riesgo de parto prematuro.
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