Visitar al pediatra la primera vez
El recién nacido y su mamá pueden volver a casa a los 2 o 3 días del parto, si no ha habido complicaciones, y a los 5 días si el nacimiento se ha producido por cesárea.

La primera visita al pediatra, será alrededor de los 15 días de vida.
Esta visita tiene dos objetivos fundamentales:

• Historia clínica. El pediatra recoge los datos sobre el embarazo, el parto y las pruebas perinatales realizadas en el hospital. También se informará sobre los antecedentes familiares y sobre tu estado de salud y el de tu pareja. Es muy útil llevarlos informes de alta hospitalaria y del tocólogo y los análisis realizados durante el embarazo.

• Exploración física. El pediatra realizará una exploración completa a tu bebé. Se inicia con la auscultación y la palpación del abdomen y finaliza con el examen de las caderas y de la boca.
También examinará la textura y el color de la piel y el tamaño de los genitales, palpará su cabecita para comprobar el estado de las fontanelas y explorará las pupilas y el fondo del ojo.

El examen continúa con la exploración neurológica y la comprobación de sus reflejos, aunque las reacciones del bebé a las pruebas más molestas ya permiten valorar su respuesta a los estímulos.
Por último, la medición del peso, de la talla y del perímetro craneal permiten comprobar que el bebé crece a un ritmo sano.

También revisará en estado de su ombligo para comprobar que cicatrizó bien, así como sus oídos y comprobar que no existe infección o problemas similares.
Es muy importante que permanezcas al lado de tu hijo en todo momento, para evitar que se ponga nervioso.