Antojos en las embarazadas: verdad o mentira
La palabra antojo se asocia de forma directa a nivel popular con el periodo del embarazo. Cada mujer tiene una experiencia diferente en este sentido pero la realidad es que la imagen de ver a un marido buscar a altas horas de la madrugada ese alimento que su mujer desea con tanta intensidad produce humor. Porque al final, los antojos también están rodeados de una mitología notable al describir situaciones llevadas al extremo que rozan incluso el surrealismo.

El antojo podría responder a un capricho basado en un impulso pero también en razones mucho más profundas. Está claro que cualquier mujer embarazada sufre un proceso de cambio hormonal muy intenso. Este cambio hormonal también produce modificaciones y variaciones en el gusto y en el olfato.

La verdad es que teniendo en cuenta que la mujer embarazada vive un momento de su vida muy especial, el antojo no puede ser más que la excusa perfecta para recibir una merecida atención y cariño. Porque es así, cualquier mujer embarazada merece recibir más mimos. Mimos que son esenciales a nivel emocional y que fortalecen la autoestima. Pero a veces, como en el caso de los antojos, se puede mimar a una persona a través de la comida.

El marido deberá de tener más paciencia en este sentido a lo largo de los nueve meses, ser más comprensivo y pensar que en el fondo, cuidar de estos pequeños detalles también ayuda a fortalecer la relación de pareja. Sin duda, la comida es un auténtico placer para cualquier persona. Pero está claro que no se debe de abusar de algunos antojos, para ello, pide consejo a tu médico sobre la alimentación adecuada durante los nueve meses. Ya que siempre y en cualquier momento, debes apostar por tu salud.