Bases para realizar un trabajo de grupo
Los profesores en el colegio utilizan diferentes técnicas a la hora de comprobar el grado de conocimiento que tiene un alumno sobre determinada materia. En este caso, todos recordamos los exámenes teóricos. Pruebas que no sólo son habituales en el colegio sino también, en el instituto y en la universidad. El peligro de este tipo de pruebas es que muchos alumnos estudian simplemente a base de memorización, por ello, una vez realizado el examen olvidan todo aquello que han aprendido. Conviene aprender a estudiar de otra forma, reforzando la comprensión.

Además de un examen, también es habitual que un alumno tenga que realizar en algún momento otro tipo de prueba. Por ejemplo, un trabajo de grupo. ¿Para qué sirve un trabajo de grupo? Como indica su propio nombre, el método cambia ya que el niño debe aprender a relacionarse con los demás en base al éxito final de un proyecto. Los niños descubren lo esencial que es la coordinación a la hora de unir fuerzas en base a un fin concreto. Por otro lado, deben dejar su orgullo de lado y las ganas de destacar por encima de los demás ya que una de las bases de un equipo es el valor de la unidad.

Uno de los peligros de los trabajos de grupo es que no todos los niños se implican por igual y trabajan del mismo modo. De hecho, suele ser algo que pasa de forma habitual. A través de un trabajo de equipo los niños aprenden a dividir las tareas, además, también se ayudan entre ellos a la hora de entender los contenidos, descubren lo enriquecedor que puede ser poner ideas en común…

Del mismo modo, a veces, para realizar un trabajo de grupo los niños tienen que quedar fuera de clase para poder elaborarlo, por ello, aprenden a compartir y estrechar vínculos en base al bien común porque mientras que en un examen la nota es a nivel individual, por el contrario, en un trabjao, la nota se pone en base al grupo.