Buenos modales en los niños
Son muchos los profesores que sufren estrés y ansiedad ante una labor difícil como la de formar en un colegio. Existen docentes que piensan que tienen un exceso de responsabilidad en tanto que la educación y la formación en valores comienza en casa. Es decir, es tarea y responsabilidad de los padres. Sin duda, el trabajo en equipo entre padres y profesores es la mejor forma de guiar y orientar al niño no sólo a nivel académico sino también, en el comportamiento adecuado en la vida.

Los buenos modales son necesarios no sólo en la etapa adulta sino también en la infancia. De hecho, cuanto antes se aprenden nociones tan básicas como decir gracias ante un gesto determinado del otro, entonces, antes se entienden también las normas de la convivencia y el respeto. Del mismo modo, no sólo es positivo que los niños aprendan a dar las gracias siempre que sea necesario sino que también deben disculparse y pedir perdión en el momento correcto.

Dentro del ámbito académico los peques deben entender que el profesor es una autoridad dentro de la clase, es decir, un referente al igual que los padres lo son en casa. Pero además, los niños también deben aprender a respetar y a tratar por igual al resto de compañeros de la clase. Los buenos modales son fundamentales porque entran dentro de la sociabilidad humana y es que, más allá de la individualidad que nos envuelve, también establecemos lazos con los demás desde la más tierna infancia.

Los niños hacen amigos en el colegio, en el parque, dentro de la propia familia, con los primos. Es posible aprender buenos modales a través de algo tan sencillo como compartir los juguetes. Porque precisamente, a veces, a los niños este gesto les cuesta mucho y les supone un gran esfuerzo.