Celos entre hermanos
La llegada de un nuevo bebé produce diferentes impresiones en los miembros de la familia. Por supuesto, la pareja siente una gran alegría al ampliar el hogar. Sin embargo, los niños no son del todo conscientes de qué implica tener un hermano. La relación entre hermanos está marcada en ciertos momentos por la rivalidad o la envidia. De hecho, el que hasta el momento ha sido hijo único siente temor de perder el cariño y la atención de sus padres y del resto de la familia.

Además, el niño también deberá aprender a compartir sus cosas, sus juguetes y su espacio en la habitación en muchos casos. Algo que para un niño es un gran reto. Por eso, los padres tienen una gran influencia en cómo siente el niño la llegada de un nuevo hermano. Por ejemplo, es fundamental que el hermano mayor no se sienta invisible ante los ojos de los demás por la llegada del nuevo hermanito. Es decir, es esencial darle el espacio que tiene y que merece. Tampoco debemos olvidar que aunque sea el hermano mayor, sigue siendo un niño.

Es bueno implicar al hermano mayor en la llegada del nuevo bebé. Hacerle partícipe de esta experiencia y ayudarle a ver los puntos positivos de este hecho. Por ejemplo, tendrá a alguien con quien poder jugar continuamente, alguien con quien poder divertirse durante el tiempo de ocio cuando crezca. Esta idea es muy positiva y estimulante para los niños.

Por otra parte, entender que los celos son naturales ayuda mucho a no hacer sentir culpable al niño por ciertos comportamientos que irán desapareciendo conforme pasen los años. En otras ocasiones, puede ser el hermano pequeño quien sienta celos del mayor a quien puede llegar a idealizar.