Claves para que el niño empiece el día con energía
Los adultos tienen que hacer un gran esfuerzo a lo largo de la semana para hacer frente a la jornada laboral. Sin embargo, los niños también asumen sus responsabilidades, es decir, también afrontan el reto de acudir cada día al colegio y aprender los contenidos de las diferentes asignaturas. En la misma línea, los más pequeños también acuden a la guardería.

Puedes utilizar unas sencillas tácticas para que el niño empiece el día con energía positiva y buen humor. Por ejemplo, es recomendable que despiertes al niño con un margen prudencial de 15 minutos para que pueda irse despertando poco a poco. Es decir, es mejor que pongas el despertador un poco antes de la hora en vez de que el niño se vea angustiado después por la prisa y empiece el día con estrés.

Del mismo modo, un buen desayuno es la mejor forma de tomar la energía necesaria para hacer frente al trabajo intelectual propio de la clase de matemáticas y al desgaste físico de la asignatura de gimnasia. Pero además, no sólo es esencial un buen desayuno siguiendo las indicaciones propias de la Dieta Mediterránea sino que además, también es aconsejable que el niño se lleve un bocadillo para comerlo en la hora del recreo. En este caso, también es importante evitar la bollería industrial que puede producir problemas de exceso de peso.

Los padres también deben transmitir al niño alegría en el momento de empezar el día. Algunos padres tienen tales dificultades para llegar a todo que de forma inconsciente transmiten esta ansiedad a los niños. Un hábito que es importante corregir puesto que los más pequeños de la casa tienen su propio tiempo y su propio ritmo a la hora de hacer las cosas. El descanso también es clave a la hora de hacer frente a la jornada escolar, por ello, los niños deben dormir una media de diez horas diarias.