Cómo actuar con un hijo superdotado
Si has comprobado a través del test de Coeficiente Intelectual que tu hijo tiene como resultado una cifra por encima de 120, has de saber que posiblemente sea superdotado. Se estima que un 90% de las personas se encuentran entre 90-120 y queda un 5% de individuos por debajo de esta cifra y otro 5% por encima.

Y es que un niño superdotado desarrollará de forma más precoz, por ejemplo, la adquisición del lenguaje. En torno a los 2 años suelen hablar correctamente y con expresiones maduras. En este sentido, son capaces de aprender a leer y escribir por sí mismos a veces antes de los 4 años.

En líneas generales, se interesan por actividades más propias de niños mayores que ellos y a menudo han adquirido una destreza o habilidad artística o manual a una edad temprana.

Entrando en una etapa más adulta, esta clase de menores tienden a preocuparse por problemas del “mundo de los mayores”, a los que tratan de buscar soluciones, y es aquí donde se percibe parte de su faceta creativa.

Pero la deslumbrante inteligencia puede acarrear una serie de inconvenientes emocionales, sociales y escolares. Y es que dichos niños viven una situación de desfase entre su capacidad intelectual y esas otras capacidades emocionales que ayudan a adaptarse al medio en que uno se mueve. Así, los casos de dificultad de adaptación escolar en los menores superdotados es un hecho frecuente… Y hasta en ocasiones fracasan en los aprendizajes.

Debes evitar que tu pequeño superdotado se aísle de la sociedad. Por eso, investiga sobre programas, escuelas y asociaciones especialmente diseñadas para niños genios. Y no dejes de lado actividades normales, en las que tu niño puede participar y así aprender a convivir con los demás.