¿Cómo averiguar el sexo del futuro bebé?
Durante el tiempo que dura la gestación, la embarazada escuchará llegarán diferentes fórmulas mágicas que le ayuden a conocer de antemano el sexo de su futuro bebé.

Existen formas eficaces de averiguar esta incógnita. Una de ellas es mediante la realización de la amniocentesis o un muestreo de vellosidades coriónicas. En realidad, científicamente, la única forma de poder saber fehacientemente si estás esperando un varón o una niña es a través de un ultrasonido, el mismo que debería ser efectuado luego en la vigésima semana de tu embarazo.

Si la impaciencia puede contigo y necesitas conocer pronto el sexo de tu bebé, a continuación te explicamos algunas viejas creencias, propias del mundo femenino y que provienen de épocas remotas.

Posición del vientre. Una de los mitos más comunes guarda relación con el vientre. Si poseen un vientre bastante bajo, estarías esperando un niño y si su vientre está bastante alto, sería indicativo de la llegada de una niña. Sin embargo, muchos especialistas hoy día aseguran que la forma en la que el bebé se colocara en su vientre estaría determinada por los músculos del mismo y por el tono muscular uterino así como también por la posición que haya adoptado tu bebé.

Orina. Otra prueba que pueden ofrecerte pistas sobre el sexo del bebé consiste en tomar una pequeña muestra de su orina y mezclarla con Drano. Y dependiendo del cambio del color en la misma, estarías esperando un varón o una niña. Si tu orina se tornara más marrón verdosa, verde, azul o no cambiara de color en absoluto, entonces según esta creencia tendrás una hija.

Rasgos del rostro. Algunas personas afirman que la forma que adquiere su rostro y la inflamación del mismo durante el embarazo podrían ser tomados en cuenta como indicadores del sexo de tu bebé. Sin embargo, cada mujer según su naturaleza puede experimentar distintos cambios en la textura de la piel.