Cómo contar un cuento
Los cuentos son perfectos para transmitir a los niños el interés por la lectura. Los cuentos infantiles son una narración corta orientada a los niños y que combinan realidad y fantasía. Muchos padres cuentan pequeñas historias a sus hijos antes de irse a dormir, actividad importante para estrechar los lazos de unión y un recurso didáctico imprescindible para inculcarles desde pequeños valores significativos como la constancia, la amistad, la gratitud o la tolerancia.

El lenguaje de los cuentos suele ser claro y sencillo, con argumentos entretenidos, que permiten captar con facilidad la atención de los más pequeños, los convierten en un recurso didáctico de gran utilidad para padres y docentes. Además de divertir y entretener, muestran valores que son contados con historias que llegan al fondo del corazoncito de los más pequeños.

Los cuentos para niños potencian la creatividad y la imaginación, motivan el interés por la lectura, amplían el vocabulario y ayudan a desarrollar nuevas fórmulas lingüísticas, mejoran la capacidad de comprensión y estimulan las habilidades comunicativas. En definitiva, se trata de una herramienta didáctica que se puede adaptar a las necesidades particulares de cada uno.

Sin embargo, muchos padres con poca experiencia desconocer la mejor forma de contar cuentos. La hora del cuento es una excelente ocasión para que padres e hijos dediquen parte de su tiempo en estar juntos. Leer o contar una historia no debería ser algo rutinario, sino entenderse como un buen momento para compartir con los hijos, en un ambiente relajado y agradable.

Primero debes seleccionar con atención el cuento que se narrará. Para ello, debes tener en cuenta la edad del niño y a su capacidad de comprensión, así como a los intereses que demuestran. Un pequeño disfrutará más con una historia protagonizada por personajes o temáticas preferidas por ellos. Los mayores deben jugar con la capacidad de adaptación de las historias e intentar variar los contenidos sin transformar el mensaje que se quiere transmitir.

En el momento comenzar a contar el cuento, es fundamental que los padres utilicen una entonación y ritmo que no resulte monótono. Aunque siempre se debe respetar la pronunciación correcta de las palabras, es recomendable enriquecer la narración con onomatopeyas, entonaciones variadas, reiteraciones o gesticulaciones que hacen más intensa la historia.