Cómo evitar que el divorcio afecte al niño
Hoy día, el amor no siempre dura para siempre si tenemos en cuenta el elevado número de casos de divorcio que se producen cada año en España. Aunque también es verdad que en un momento de crisis económica han disminuido los casos de separaciones. Una separación es muy dura para la pareja, especialmente, para aquel que debe hacer frente a la ruptura de forma involuntaria. Aún así, incluso en el caso de una ruptura que se produce de mutuo acuerdo conviene precisar que el dolor es muy intenso puesto que un divorcio en sí mismo, es un fracaso de un proyecto en común.

El divorcio también afecta a los niños que a veces, no entienden desde su mente infantil qué va a suceder después de que los padres no sigan viviendo juntos. Es natural sentir rabia e ira tras una ruptura puesto que la ira es una emoción que surge del amor. Cuanto más se ha amado a una persona más se sufre al tener que decirle adiós.

Pero por encima de todas las diferencias, los conflictos y demás sentimientos encontrados propios de un proceso de divorcio están los niños. Es decir, los pequeños deben seguir contando con el apoyo y la referencia constante de su padre y de su madre por ello, es esencial que la pareja mantenga una relación cordial y también, nunca el padre le debe hablar mal a los niños de su madre ni a la inversa.

Algunos expertos hablan sobre las consecuencias del síndrome de alienación parental que se sufre tras un proceso de divorcio. Dentro de la tragedia familiar que supone un divorcio merece la pena dar normalidad al proceso con fuerza de voluntad, respeto y, sobre todo, con mucho sentido común para que los problemas de los adultos no interfieran en el desarrollo infantil y en su felicidad.