Cómo fortalecer la autoestima del niño
Durante la infancia, los niños toman a sus padres como un referente. Es decir, idealizan la figura de su madre y de su padre hasta el punto de que los peques no ven defectos en ellos. Por el contrario, con la llegada de la adolescencia, cualquier joven busca su autonomía y empieza a marcar cierta distancia con los padres como consecuencia de la rebeldía típica de esa edad.

El adolescente se vuelca en sus amigos porque se identifica con el grupo, el niño por el contrario, se siente protegido y querido en el seno de la familia. En el proceso de crecimiento de cualquier niño los padres deben prestar una atención especial a la autoestima del pequeño. Es decir, descubrir si el niño tiene un concepto adecuado de sí mismo o se siente inferior a los demás compañeros de clase o a sus amigos.

A la hora de nutrir la autoestima del niño el amor y el cariño es lo más importante. Es decir, no sólo es importante corregir a un niño o castigarle cuando ha hecho algo mal. Del mismo modo, es esencial reconocer sus logros, motivarle de forma constante y decirle cuáles son sus virtudes. De este modo, el niño se sentirá valioso y también, querido.

Mostrar el cariño no significa comprar regalos para los niños de forma constante puesto que el niño debe aprender que el esfuerzo no siempre implica un premio material. De lo contrario, se convertirá en un niño con poca tolerancia hacia la frustración si siempre se acostumbra a tenerlo todo rápido y fácil. El cariño fortalece la autoestima de cualquier niño al igual que sucede en la etapa adulta. Por ello, los abrazos y los besos son positivos porque forman parte de la comunicación no verbal como un medio de expresión afectivo.