Cómo mejorar la relación entre padres e hijos
La felicidad es una suma de ingredientes de todo tipo pero está claro que el ámbito familiar reporta más alegría y satisfacción de la que parece a simple vista. Es decir, merece la pena tomar conciencia de que es necesario apostar por la calidad de las relaciones familiares, en concreto, de la relación entre padres e hijos. Se trata de una relación especial puesto que nunca se debe de cometer el error de pensar que los padres son amigos de sus hijos. Tal vez eso sí sea posible en la etapa adulta y en la madurez.

Sin embargo, durante la infancia, cualquier niño debe ver a su madre y a su padre como un referente de autoridad. Una figura necesaria en el proceso de crecimiento. Para mejorar la relación entre padres e hijos es esencial compartir tiempo en común, pasarlo bien, disfrutar en familia con actividades como ir al cine, visitar el planetario, hacer juegos en casa… Por ejemplo, merece la pena que más allá de cuáles hayan sido las notas de los niños a final de curso, los padres permitan que el peque disfrute por igual de sus vacaciones de verano aunque tenga que trabajar e ir a clases particulares, por ejemplo.

Por otra parte, los padres también deben dar su cariño constante a sus hijos, decirles las cosas buenas en vez de criticarles solamente en aquello que hacen mal. Si adoptas esta actitud lograrás fortalecer la autoestima del niño, algo que le ayudará a ser más feliz en su día a día.

Por el contrario, si siempre pones atención en aquello que ha hecho de forma incorrecta corres el peligro de que el niño se sienta atacado y poco valorado. De este modo, también se mostrará menos receptivo a la hora de hablar de sí mismo.