Cómo saber si un juguete es seguro
Elegir juguetes no es ningún juego. Los padres, abuelos y familiares tienen por delante un complicado reto: comprar de forma responsable los regalos soñados por los más pequeños de la casa. Antes de decidirse por un juguete debes saber si realmente es seguro para el niño. La primera referencia para confirmar con los estándares de calidad y seguridad es la marca “CE” en los envoltorios. Por otro lado, una marca reconocida es casi siempre sinónimo de calidad y por lo tanto también de seguridad.

Otro elemento a tener en cuenta es la morfología del juguete. Si el destinatario es un niño muy pequeño, hay que pensar que antes o después acabará en su boca, por lo que conviene seguir unos consejos de compra:

– Revisar a fondo el juguete antes de adquirirlo. Es importante que sus componentes no puedan soltarse o arrancarse con facilidad, sus dimensiones deben ser lo suficientemente grandes como para que no puedan tragarse ni inhalarse. Nada de pelos, botones, bolitas y ruedas pueden convertirse en un peligro si se meten en la nariz, el oído o la boca.

– Evitar comprar juguetes con cuerdas, cordones o cintas, puesto que si se terminan enrollando alrededor del cuello, podrían generar dificultades para respirar u otras lesiones no menos importantes.

– También debemos vigilar el compartimento de las pilas, de modo que no se abra con facilidad. Hay que asegurarse que estén bien cerrados con varios tornillos.

– Leer el etiquetado siempre para ver si incluye piezas pequeñas, lo que lo convierte en no apto para menores de 36 meses. Además, establece que el envase debe mostrar el marcado “CE” de forma visible, legible e imborrable, así como el nombre y la dirección del fabricante y del importador. Además de estar en un idioma local que pueda entenderse. Nada de juguetes chinos de mala calidad.

– Precaución también con los juguetes que hacen ruido. Hay numerosos muñecos en los que si se aprieta un botón o se agitan, causan un ruido que resulta ensordecedor para los niños, cuyos oídos son muy sensibles.

– Fabricantes con pocas luces sacan al mercado algunos juguetes compuestos por aristas y bordes cortantes que ponen en peligro la seguridad de los niños. Algunas de estas partes pueden quedar a la vista tras la manipulación y ser partes cortantes.

– Finalmente el tema de sustancias tóxicas también crea todo tipo de problemas, normalmente son compuestos químicos que se emplean para aumentar la flexibilidad de los plásticos, están prohibidos en juguetes y artículos de puericultura, ya que resultan tóxicos si los chupan los niños.