Cómo solucionar las peleas infantiles
Cuando en casa hay más de un niño, es normal que se produzcan peleas entre los hermanos. A veces, por los temas más sencillos, como por ejemplo, que ambos quieran un juguete al mismo tiempo. Cuando se producen peleas infantiles, los padres suelen interceder y a veces, se ponen a favor de uno o de otro. En ocasiones, la protección se centra en el pequeño porque se tiende a pensar que el hermano menor es más débil e indefenso frente al hermano mayor.

La realidad es que a veces, los niños que son muy listos aprovechan esta posición de los padres en su propio beneficio para recibir cariño. Por ello, es más importante que los padres enseñen a sus hijos a resolver los problemas por sí mismos (siempre que no se trate de un asunto grave, claro está, en cuyo caso será necesario interceder). Además, si observas a tus hijos te darás cuenta de que una de las cualidades de la infancia es que los niños se pelean con la misma facilidad con la que se reconcilian.

En este sentido, los adultos deberían aprender mucho de los peques ya que a veces, las personas mayores se dejan llevar por la rabia y el rencor después de meses o años. Existen casos de familias enfrentadas por herencias o temas semejantes. La realidad es que la mente infantil, afortunadamente, es más positiva.

Por ello, tampoco hay que preocuparse en exceso por los enfrentamientos propios entre hermanos porque la relación evolucionará por pura inercia a lo largo de los años. En lo que sí se debe insistir es que no están bien las faltas de respeto ni los insultos. Del mismo modo, los peques riñen más cuanto más tiempo comparten en común, es decir, en verano o también durante los fines de semana.