Cómo ven los niños la relación de los padres
La familia evoluciona constantamente. No sólo con la llegada de los hijos sino que también, el crecimiento de los peques implica una adaptación por parte de los padres. De hecho, algunas madres que se han volcado al cien por cien en el hogar y en el cuidado de los hijos (y han descuidado otros ámbitos de su vida), tienen cierto miedo de que sus hijos crezcan, en parte, porque luego también temen qué vendrá después, y en qué ocuparán su tiempo.

Pero a su vez, los niños en el proceso de crecimiento también son más o menos felices dependiendo de cómo observan la relación de sus padres. Es decir, un niño que crece en un hogar feliz en donde los padres tienen una relación estable tendrá muchos más recursos y herramientas emocionales que aquel niño que arrastra miedos porque ha visto que la relación entre los padres no era la ideal. La verdad es que a veces, los niños ven situaciones que no deberían de ver en la etapa infantil.

¿Cómo ven los niños la relación de los padres? La realidad es que los niños son receptivos al cien por cien a las emociones. Por ello, también es habitual que alguno de los hijos pueda mostrar cierta preferencia a la hora de estar más tiempo con papá o con mamá. Dentro de estas preferencias también influyen las propias circunstancias y es que, por ejemplo, en caso de que el padre esté trabajando muchas horas al día y vea muy poco a los hijos, también tiene una relación más distante con los niños.

Al final, el amor implica convivencia, cercanía e ilusión. Y a veces, los niños tienen la suerte de ver cómo sus padres se llevan bien pero en otros casos, también pueden comprobar que se comportan como dos extraños, lo cual, implica no pasar mucho tiempo todos juntos en familia.