Complejo de superioridad en la infancia
El universo infantil está lleno de fortalezas y debilidades. De hecho, a veces, parece que un niño no puede escapar a su situación de víctima cuando se siente agobiado y presionado por las burlas de sus compañeros de colegio. En la infancia, existen personas que se mueven en el grupo desde el rol de líderes, en general, suelen tener un fiel grupo de seguidores para dejar de lado a otras personas que no son tan populares.

El complejo de superioridad en la infancia se deriva en cierto modo de la situación que un niño tiene en relación con sus compañeros de colegio. Tal vez se le ha hecho creer que es más guapo, más inteligente y más competente en determinado ámbito. A base de repetirle tanto ciertas cosas, se las ha terminado creyendo al extremo porque tal vez, sean los padres los primeros que han idealizado a su hijo.

El complejo de superioridad tiene que ver con la imagen que cada persona tiene de sí misma. En este caso, está claro que aquel que se siente superior a los demás se muestra más perfecto y supuestamente, más feliz. Sin embargo, también se paga más el precio de los errores desde este ideal de perfección en tanto que se trata de un tipo de personalidad que no soporta bien la frustración del error o de haber hecho algo mal.

El complejo de superioridad es tan malo como el de inferioridad, sencillamente, porque los niños deberían asumir desde los primeros años de vida que nadie es más que nadie, por ello, deberían tener su propia personalidad y su independencia a la hora de tener sus propios amigos.