Conocer el virus respiratorio sincitial
El VRS o virus respiratorio sincitial, es tan común que ataca prácticamente a todos los niños cuando tienen unos tres años de edad. La mayoría de las veces, se confunde con un resfriado común. Provoca una infección respiratoria leve caracterizada por una nariz taponada, secreción, tos y a veces una infección de oído leve. Por lo general, suele durar entre una semana y diez días.

¿Por qué debería preocuparnos? Es cierto que la mayoría de los niños combaten perfectamente el VRS sin ninguna dificultad. Sin embargo, más de 125.000 niños menores de un año son hospitalizados cada año debido a diferentes complicaciones de la infección. Algunos de estos niños, la mayoría de ellos bebés de menos de seis meses de edad, mueren. El mayor riesgo lo sufren los pequeños recién nacidos y lactantes, en particular aquellos que nacieron prematuramente o que tienen un sistema inmune comprometido.

También propensos a la hospitalización son los niños que tienen problemas subyacentes de corazón y pulmón. Recuerda que el VRS generalmente causa síntomas similares a los del resfriado. Sin embargo, si tu hijo aparece de repente más cansado, apático y está tosiendo con más frecuencia, podría estar padeciendo esta infección.

Observa al pequeño y estate alerta ante cualquier cambio. Respiración rápida y sibilancias son síntomas que requieren atención inmediata de un médico. Los casos no complicados de VRS no requieren tratamiento. Suelen utilizarse diferentes medicamentos para combatir este problema, los más normales son el Tylenol o Motrin para controlar la fiebre y los antibióticos, si va acompañado de una infección de oído. Los medicamentos para ayudar a respirar mejor al pequeño también serán recetados. No mediques al pequeño sin el consentimiento de tu médico.