Conocer la amigdalitis
Los niños son propensos a sufrir diferentes enfermedades a lo largo de su desarrollo. Una de estas enfermedades puede ser la amigdalitis. Esta es causada por la inflamación de las amígdalas. Es un problema muy doloroso e incómodo. Las amígdalas son básicamente masas de tejido linfático situado en el lado o en la parte posterior de la garganta.

Las amígdalas son en realidad un mecanismo de defensa que luchan contra las enfermedades y también actúan como filtros. El trabajo de las amígdalas es el de prevenir la propagación de las infecciones en la garganta, la boca y el pecho. La amigdalitis se produce cuando las amígdalas se inflaman debido al ataque de un virus o de alguna bacteria. En algunos niños, la amigdalitis puede ser más frecuente. Esto ocurre debido a la ampliación de las amígdalas y puede suceder incluso 6-7 veces al año. Esta condición se conoce como amigdalitis crónica.

Los síntomas de la amigdalitis son el dolor de oído, dolor leve-severo de garganta, fiebre, dolor de cabeza, inflamación de los ganglios linfáticos y la dificultad para tragar. Los padres deben tener mucho cuidado cuando el niño presenta estos síntomas. Tienen que tomar ciertas medidas para tratar al pequeño. Lo primero que deben hacer es ir al médico para que este les recete, si es necesario, los antibióticos pertinentes si se trata de una infección bacteriana.

En caso de amigdalitis viral, los antibióticos pueden agravar aún más la situación. Además de consultar al médico, los padres deben intentar que los pequeños hagan gárgaras con agua tibia con sal. Las bebidas calientes resultan muy útiles en la lucha contra la amigdalitis.