Consejos para mamás trabajadoras
Después de regresar al trabajo tras el permiso de maternidad, muchas madres se empiezan a preocupar por su vida familiar. Equilibrar esta vida familiar con los rigores de un ambiente de trabajo lleno de presión no es para muchas mamás una tarea fácil. Cuando vuelvas al trabajo intenta hablar con tus superiores para ver si puedes realizar algunas de tus tareas habituales desde casa. De esta manera podrás pasar más tiempo con el bebé.

Un ambiente relajado de trabajo es muy importante. Si lo tienes, intenta guardar energías para cuando vuelvas a casa y tengas que ejercer de súpermamá. Muchas mujeres eligen la opción de contratar los servicios de una persona que se ocupe de la casa mientras ella no está.

Esta es una buena manera de llegar a casa y tener todo hecho, lo que pasa que tendrás que echar bastantes cuentas, ya que tal y como está la economía, a lo mejor no te lo puedes permitir. Si no te puedes permitir la contratación de una persona que esté en tu casa, puedes buscar una guardería que cuide al pequeño de maravilla y esté abierta a la hora a la que tú salgas de trabajar. De todas formas, piensa en cómo puedes distribuirte todo el trabajo diario con tu pareja.

Tú no tienes por qué echarte a la espalda todas las cosas que hay que hacer durante el día: llevar al pequeño a la guardería, limpiar la casa, hacer la compra… si no tienes pareja, seguro que algún amigo o familiar está dispuesto a ayudarte. Con una buena planificación seguro que el ser una mamá trabajadora no es tan grave.