Consultar con el médico los síntomas del niño
Cuando los niños caen enfermos, ya bien sea por una gripe o por un resfriado normal, por lo general lo más recomendable es que se quede en casa. Deberá guardar reposo en cama e ingerir muchos líquidos. Los síntomas de la gripe porcina son muy similares a los de la gripe regular. Estos síntomas suelen incluir: fiebre, tos, dolor de garganta, moqueo constante o congestión nasal, dolor de cuerpo, escalofríos, dolor de cabeza y fatiga.

En algunos casos, la diarrea y los vómitos pueden aparecer paulatinamente. Si no sabes muy bien, cual es el tipo de enfermedad que padece el pequeños, lo mejor es que acudas al médico para que te explique exactamente de que se trata. Él será la persona indicada que te recomiende el mejor tratamiento para la curación total del niño.

A veces, el instinto maternal/paternal te indicará que algo no va bien. En ese momento es cuando debes llamar al médico y explicarle con exactitud los síntomas que está padeciendo tu hijo:

– Fíjate en su respiración. Puede que esta sea demasiado rápida o tenga dificultades para poder respirar.
– Su piel tiene un color azulado o grisáceo
– Vomita de manera constante
– Parece estar como triste y no le apetece ni jugar ni ver la televisión
– Observas que no bebe líquidos y que por lo tanto apenas orina
– No es capaz de despertarse con facilidad
– Está irritable y no quiere hacer nada. Se “agita” con facilidad.
– Tiene síntomas parecidos a los de la gripe que cuando parecen mejorar, luego regresan inesperadamente. La fiebre y la tos pueden empeorar.