Controlar los golpes y caídas de los niños
Cuando un niño cae al suelo y se hace daño, hay que tener en cuenta varios aspectos como lesiones cortantes en la piel, pues estas conllevan un buen lavado de la región con agua y jabón y en algunas ocasiones algún tipo de sutura.

El sangrado es lo que más llama la atención del niño, por lo que lo mejor para detenerlo es la presión local con un pañuelo o una toalla limpia. Jamás hay que poner a la herida una sustancia rara ni o un medicamento, pues estos pueden favorecer las infecciones o provocar un daño mayor en la piel.

Hay que fijarse si después de la caída existe alguna limitación en los movimientos o en la función, lo cual podría ser signo de luxación o fractura.

También existen otros síntomas o signos que obligan a que haya una observación detenida y puede que la realización de algunos exámenes especiales. Estos son, por ejemplo, el sangrado en orina o en heces, el abdomen muy doloroso y la palidez acentuada.

Cuando el golpe es en la cabeza hay que tener mucho cuidado, es el estado de conciencia del niño lo que está en peligro. Puede quedar aturdido después de un golpe por algunos minutos, pero debe recuperarse con rapidez si no es nada grave. Si por el contrario presenta pérdida de conciencia, confusión mental, dolor de cabeza y vómitos, etc, el niño debe ser llevado inmediatamente a urgencias para que un médico le haga pruebas.

¿Cómo podemos evitar los golpes y caídas?

– Tienes que saber en cada momento dónde está tu hijo y que peligros hay alrededor. Nunca hay que perderles la vista, son muy traviesos a según qué edades y son capaces de cualquier cosa. A la vez, debes dejarle explorar ya que es fundamental para que sigan aprendiendo.
– Cambia la decoración de tu hogar si ves que va dándose golpes por la casa.
– Protege todos los enchufes y esquinas y pon topes en las puertas para evitar que se pillen los dedos.
– En invierno no utilices estufas eléctricas.
– Si en tu casa hay escaleras, coloca vallas con cierres.
– No dejes solos a los niños en la terraza o en el balcón y tampoco si tienes las ventanas abiertas.