Cuando tienes un hijo disfrutas más el presente
Uno de los mayores problemas del hombre actual es que vive centrado en el futuro o en el pasado. Es decir, se adelanta de forma constante al mañana, incluso, esto es habitual en el ámbito laboral ya que muchas personas temen de forma lógica poder quedar en el paro. En otros casos, hay personas que recuerdan con dolor y amargura un hecho del ayer que no pueden borrar de su mente. Pero… ¿Qué sucede con el presente? Sencillamente, que a veces, se nos va de las manos sin darnos cuenta pensando que siempre hay algo más importante. Y la realidad es que no es así, nada puede ser más importarte que tu vida aquí y ahora.

Pues bien, unas de las consecuencias emocionales que podrás vivir tras tener un hijo es precisamente la de ser consciente de que por fin, tienes a alguien en tu vida que te importa más que nada, incluso, más que tú mismo. Está claro que te centras mucho mejor en el ahora precisamente para poder atender de forma adecuada las necesidades inmediatas del niño en relación con la alimentación, el tiempo de descanso, el tiempo de juegos, la hora del paseo o el momento del baño.

Por otra parte, por pura inteligencia emocional merece la pena que cualquier padre o madre haga lo posible por aprender a disfrutar el presente cuando ha formado una familia, sencillamente, porque es esencial disfrutar de los primeros años de vida del niño al cien por cien, teniendo en cuenta que hay etapas que ya no vuelven.

Los niños son los que más tienen la capacidad de vivir el ahora sin pensar en el mañana. Por tanto, todos los adultos deberíamos aprender de ellos porque seríamos más felices y también, tendríamos menos preocupaciones.