Cuidado de los dientes de leche
Desde el primer día la boca del bebé tiene que someterse a unos cuidados de higiene y alimentación. Sólo así evitarás las caries del biberón y otros inconvenientes posteriores.

En torno a los seis meses surge el primer diente en el bebé. Se dan casos en niños que nacen con alguna pieza dental, lo que se debe a factores hereditarios.

Si los dientes de leche tardan en salir no es necesariamente indicativo de escasez de nutrientes o de calcio. Hay niños que empiezan a contar con sus primeros dientes pasados el año de edad.

Lo lógico es que aproximadamente hacia los dos años y medio, tu hijo disponga de las 20 piezas provisionales que componen su dentadura. Primero salen los dos incisivos inferiores (al centro), posteriormente los superiores. Así uno tras otro hasta llegar a los colmillos y culminar más tarde el proceso con las muelas.

La mayoría de los pediatras sostienen que la dentición no afecta a la salud del niño. Eso sí, pueden surgir unas pocas décimas de fiebre o que la caca se torne menos consistente.

El 80% de la población infantil sufre problemas como las caries y las denominadas maloclusiones. Ellas están provocadas por malos hábitos que podrían evitarse en la mayoría de las circunstancias. Se trataría de mejorar los hábitos de salud bucodental, seguir una dieta adecuada, e incrementar las visitas periódicas al especialista.

Un número significativo de problemas dentales es consecuencia de una incorrecta nutrición. Se recomiendan alimentos que fortalecen los dientes como los vegetales, el yogur, el queso y la leche. Otros, en cambio, deberían eliminarse: por ejemplo, las bebidas gaseosas y las galletas saladas suponen un factor negativo.

Un reciente estudio de la Universidad de Buffalo (Estados Unidos) ha puesto de relieve que la incidencia de caries es más acusada en los niños con sobrepeso.