Desarrollo lógico-matemático de los niños
Siguiendo un esquema metodológico, el contenido de matemáticas se debe estructurar de forma concéntrica; es decir, tratando de agrupar, alrededor de un tema vinculado con los problemas cotidianos de los niños, los conocimientos, habilidades, hábitos y normas de conductas que pueden ser desarrollados.

Vigotsky siempre insistió en la necesidad de aplicar los dos niveles de desarrollo intelectual:

1. El proceso de preparación, que se caracteriza por las tareas que los niños pueden realizar independientemente.
2. Una zona de desarrollo próximo, que se caracteriza por las posibilidades que tienen los pequeños de asimilar un conocimiento mediante la ayuda que le brinda el adulto o un coetáneo más desarrollado.

Las matemáticas, al igual que otras disciplinas, deben responder a aspectos como la motivación, el contenido de las tareas o ejercicios, los niveles de la actividad cognoscitiva y la evaluación.

La motivación es esencial. Los niños alumnos deben hallar ese punto de placer que supone enfrentarse a un ejercicio que exige una adecuada actividad intelectual. Los profesores deberán emplear un lenguaje claro que permita la comprensión acerca del contenido y de las acciones que se van a desarrollar.

Atractivos contenidos. Nos referimos al desarrollo de habilidades a través de la realización de acciones con los objetos y con los conjuntos de objetos o cosas. Los educadores deben comprender que el grado de complejidad de un ejercicio no lo determina solo su contenido, sino también el nivel que en que se desarrolla la actividad.

Niveles de la actividad cognoscitiva. El proceso de conocimiento se realiza en diferentes niveles de la actividad mental, esto es, un nivel de acción práctica; un nivel de la observación directa (percepción); y un nivel de observación indirecta (imaginación).

Evaluación. Para determinar los logros alcanzados, hay que planificar las actividades, las cuales pueden llevarse a cabo de forma individual o colectiva.