Dieta vegetariana durante el embarazo
Cada vez son más las personas que se inclinan por una alimentación vegetariana, pero en lo que a mujeres embarazadas se refiere siempre surgen algunas dudas, y es que mientras por un lado hay mucha gente que dice que una dieta vegetariana no cubre las necesidades nutricionales del feto, por el otro dicen que es la dieta más rica en vitaminas que existe. Si eres vegetariana y estás embarazada es probable que tengas muchas dudas, así que intentaré echarte una mano y resolverlas.

Se han hecho ya varios estudios que demuestran que no hay una diferencia importante de peso ni tampoco surgen complicaciones de importancia en bebés que tienen madres vegetarianas, y si surgen no tienen nada que ver con tal condición. Lo que sí es importante es que te asegures de que tu bebé está recibiendo todo lo que necesita, así que toma nota de los nutrientes básicos durante el embarazo si eres vegetariana:

– Proteínas: Combina tus platos con verduras, legumbres o cereales para conseguir proteínas ya que éstos son los alimentos que más te pueden ayudar en esta categoría.

– Calcio: Si tu dieta es muy estricta y no tomas tampoco derivados de la leche es muy probable que el aporte de calcio que recibas sea inferior al que necesitas, así que tienes que buscar alimentos que te ayuden a absorberlo bien para que lo aproveches más. Hay alimentos como el brécol, los puerros, el sésamo o las espinacas que son muy ricos en calcio pero que su absorción no es muy buena, mientras que otros como las algas izike, wakame o arame lo absorberán mucho mejor. Bebe también mucha leche de soja que esté enriquecida con calcio.

– Hierro: Si tienes las reservas de hierro bajas puedes tener un parto prematuro, así que es muy importante que vigiles los niveles de este mineral. Combina alimentos ricos en hierro con los que son ricos en vitamina C, como por ejemplo comiendo acompañada de un zumo de naranja, cocinando con perejil o incluyendo siempre tomates y cítricos en tus platos.

– Vitamina B12: Si no eres muy estricta, los huevos y lácteos te cubren los niveles de este nutriente, pero si lo eres deberás recurrir a alimentos enriquecidos como los derivados de la soja o los cereales, además de suplementos alimenticios de esta vitamina.

– Vitamina D: Está en todos los lácteos pero también puedes recibirla si te expones al sol, así que es recomendable que expongas cara y manos al sol con frecuencia aunque siempre con protección.

– Ácido fólico: Puedes encontrarlo en los vegetales de hojas verdes frescos, frutas, cereales, legumbres, frutas secas y semillas. Tu médico te recomendará algún suplemento para que puedas aumentar los niveles ya que es muy importante.