¿A qué edad pueden quedarse los niños solos en casa?
Esta es una pregunta cuya respuesta debe quedar, principalmente, para el sentido común de los padres. Pero existen algunos condicionantes que pueden ayudarte a encontrar la respuesta. El niño no debe quedarse nunca solo durante la noche. La preparación para potenciar la autonomía infantil en espacios concretos debe partir de un entrenamiento previo de pequeños periodos de quince minutos, por ejemplo, en los que el padre o la madre bajan a hacer a algún recado al barrio.

No debes dejar nunca solo a tu hijo hasta que no observes en él la preparación necesaria para actuar ante posibles imprevistos o seguir, de verdad, las indicaciones que le has dado, por ejemplo, que no abra la puerta si llaman al timbre.

Cuándo pueden quedarse solos en casa

Es importante no dejar a un menor de doce años durante periodos prolongados en soledad en casa. Un adulto debe estar al cuidado. Además, durante el tiempo que vayas a estar fuera de casa también puedes llamar por teléfono para hablar con el niño.

Ofrécele también información de apoyo, por ejemplo, deja en un lugar visible los números de teléfono a los que puede llamar si surge un imprevisto. Otro criterio a tener en cuenta es que no es lo mismo dejar a un niño de doce años en casa para hacerse cargo de sí mismo que para que esté pendiente de sus hermanos pequeños. Conviene no dejar esta responsabilidad en sus manos.

¿A qué edad pueden quedarse los niños solos en casa?

La generación llavero

El fenómeno de los niños que pasan mucho tiempo solos ha dado lugar a lo que se conoce como generación llavero. Es decir, niños que tienen su propia llave de casa. Entran y salen sin la presencia de un adulto. Al dejar a un niño solo en casa también debes valorar otras variables, por ejemplo, el nivel de seguridad de la vivienda y del barrio en el que está situado.

La respuesta de cuándo puede un niño quedarse solo en casa no depende tanto de la edad sino de cuándo está preparado tu hijo para ello. Un criterio importante es que el niño no tenga miedo. Pero es muy recomendable que este paso no sea antes de los 12 o 13 años. Lo ideal es que haya una persona cerca de la vivienda que esté disponible para ofrecer ayuda si se produce algún tipo de emergencia. Por ejemplo, un vecino de confianza. Es muy importante que un niño no se quede solo con frecuencia habitual. Si una situación de este tipo va a repetirse, es fundamental buscar un plan B para evitarlo.