Cómo educar una autoestima sana en tu hijo
Uno de los aspectos más importantes de la felicidad de tu hijo es la autoestima. Tú puedes inspirarle amor propio. Conviene no confundir la valoración externa a través de palabras y acciones con las que puedes proyectar un mensaje de reconocimiento, con la idealización que hace de la nueva hiperpaternidad. Cuando idealizas a tu hijo, alimentas su ego aumentando el riesgo de que el niño desarrolle una autoestima caprichosa. Por esta razón, cuando elogies a tu hijo, es recomendable que lo hagas de forma objetiva, a partir del reconocimiento concreto de una cualidad específica.

Reconoce este talento en tu hijo o esa acción positiva que ha realizado pero sin hacer una comparación con otros niños. Es decir, elogia a tu hijo por sí mismo, pero no expreses elogios que le hagan vivir con la presión constante de querer ser mejor que los demás. La hiperpaternidad es un nuevo modelo de educación que ha dado lugar a una situación en donde los niños son el centro constante de las familias. Familias que viven pendientes de atender en todo momento las necesidades de los niños. Para reflexionar sobre este aspecto puedes leer el libro “Hiperpaternidad” de Eva Millet.

Corregir con cariño

Educar a un niño poniendo el punto de atención únicamente en los elogios, puede hacer que el niño desarrolle una visión distorsionada de sí mismo. También es positivo corregir con cariño para ayudarle a mejorar aquellos aspectos que puede potenciar. Educa a tu hijo en el valor del esfuerzo.

Cómo educar una autoestima sana en tu hijo
Es importante que encuentres un equilibrio entre los elogios positivos y aquellos mensajes de corrección para que la balanza esté compensada en su lado optimista. Al hacer una corrección, es muy importante que hagas la valoración poniendo el punto de atención en la acción concreta.

La comunicación siempre debe ser constructiva. Es decir, como adulto, tú eres un ejemplo para tu hijo, por tanto, puedes inspirarle valores ya que tú eres el espejo en el que se mira.

Cómo educar una autoestima sana en tu hijo

Tu hijo es diferente a ti

Tu hijo es una persona distinta a ti. Por tanto, es importante que no proyectes tus propios sueños en su historia puesto que él está aquí para vivir su propia vida. Proyectar ilusiones propias en el niño es una forma de materializar una frustración que condiciona la libertad del niño para llegar a ser la persona que quiere ser.

Por tanto, observa a tu hijo para conocer sus cualidades. Intenta mantener una comunicación frecuente con sus profesores del colegio puesto que esta información también te ayuda a conocer las novedades en su evolución. Intenta poner los medios necesarios para permitir que tu hijo experimente el entorno de forma pedagógica y así pueda ir descubriendo sus habilidades e intereses.

Recuerda qué instantes te hacían feliz a ti cuando eras un niño. Estos instantes te darán claves para comprender cómo ahora, en tu rol de adulto, puedes activar esta autoestima sana en tu hijo. Por ejemplo, propicia el tiempo de juegos, el contacto con la lectura, las excursiones a espacios verdes y el tiempo en familia con abuelos, tíos y primos.