Ejercicio físico para una vida sana
El ejercicio físico es sinónimo de calidad de vida y no sólo de salud a nivel corporal sino también, anímica. Por ejemplo, a través de los deportes de grupo los niños experimentan emociones como la motivación, la ilusión y la alegría de disfrutar del ocio con otros amigos. Es decir, ponen en práctica sus habilidades sociales y un sentido positivo de la rivalidad y de la competencia. Por otra parte, el ejercicio físico también es una buena forma de combatir la obesidad infantil y es que, llevar una vida activa limita los efectos del sedentarismo, es decir, de ver demasiado la televisión y de comer en exceso.

La asignatura de gimnasia es muy importante en el colegio, sin embargo, también es esencial que los profesores adapten esta asignatura a las posibilidades reales de cada alumno. No a todos se les puede exigir del mismo modo, teniendo en cuenta que unos pueden ser menos ágiles o flexibles que otros. Por otro lado, en la asignatura de gimnasia los profesores deben hacer un especial hincapié en no permitir las burlas que a veces sufren aquellos alumnos que tienen más dificultades a la hora de superar alguna prueba.

Por otra parte, los planes en familia también pueden favorecer el ejercicio físico. Así sucede en el caso de aquellas familias que organizan excursiones de fin de semana, o también, dan paseos por la ciudad de una forma regular. Por otra parte, los niños pueden disfrutar de un deporte tan excelente como la natación no sólo en verano sino también, en invierno gracias a la piscina climatizada.

El ejercicio físico es fuente de salud y de una vida sana. Por ello, los peques también pueden hacer algún deporte en las actividades extraescolares como el tenis, el fútbol, el patinaje o el ciclismo. La actividad potencia el bienestar integral de la persona.