El bebé y sus primeras palabras
Los primeros sonidos que balbucea un bebé se producen aproximadamente a los seis meses de vida. Y es que cuando el crío cumple un añito ya dispone de la capacidad de hablar.

Poco a poco irás percibiendo los avances que experimenta tu hijo respecto a las destrezas verbales. Cuando pronuncias su nombre enseguida se volverá hacia ti. A los 9 meses empezará a reconocer palabras que designan objetos y personas familiares.

La estimulación que recibe por parte de los padres y el contexto en el que crece, son factores que influyen a la hora de la agilidad que manifiesta el bebé al hablar.

La madre cumple un rol esencial para el aprendizaje del habla, porque instintivamente pone todo su empeño en el uso de frases cortas y sencillas acompañadas con gestos o expresiones faciales que refuerzan la comprensión. Es esencial hablarle claro, explicándole todo cuanto ocurre a su alrededor, en especial durante los momentos más significativos para él: cuando se alimenta, cuando se cambia o al bañarse.

Con sólo una palabra. Con el fin de emplear expresiones más largas o para referirse a objetos distintos, el bebé utilizará una única palabra. Por ejemplo, “autobús” puede significar “Ahí está el autobús”, “Vamos en el autobús” o “Quiero subirme al autobús”.

Son capaces de usar nuevas palabras y de imitar lo que dices en torno a los 16 meses. Pronuncian sus primeras frases u oraciones en lenguaje telegráfico a los 18 meses. Utilizan verbos, hacen menos gestos y nombran más cosas a los 20 meses, etapa en la que también aumenta su nivel de comprensión y casi a diario aprenden nuevas palabras.

No olvides que hay bebés más precoces que otros. Jamás fuerces a tu hijo a hablar si observas que durante un día u días concretos no le apetece. Otro consejo es que te alejes de corregirle permanentemente. Si el pequeño pronuncia mal una palabra lo indicado es repetírsela en forma correcta, él entenderá y con el tiempo modificará su pronunciación.